sábado, 31 de diciembre de 2011

Amenza con salir el Sol...

Amenaza con salir el sol...no se si prefiero el aliento inerte y frio o el calor pausado entre las hojas, como si de flechas candentes se tratara...apenas el avanzar es la rutina, constante, en silencio, solo estando acompañado por ese reflejo de mi que me persigue en su montura, voto de silencio obligado, cabizbajo y oculto tras su capa y su capucha...

Mi caballo rítmico agradece ir todavía al paso, por caminos livianos, cargado por la hojalata de mi armadura y el golpeteo de mi espada en sus lomos, marcando el paso...fumarolas de vapor de la mañana helada que se elevan apremiadas por los rayos de sol vaporizan el ambiente, pintándolo de tenebrosa quitud y acompañando a los ocres de un otoño tardio en el robledal.

Otro día que ocupar frente a mi, siendo incapaz de facilitarle la labor a mi mente, que no piensa mas allá de la curva del camino que avisto, sosegado el paseo para evadir el hambre del desayuno que no hubo, frias aun las botas y el alma...

He decidido que prefiero que salga el sol...y que depare buenos augurios. Nos merecemos una buena travesia...¿plural?...empiezo a creer en mis propios fantasmas a la vez que invito a mis sentidos a confirmar que no soy uno, y un destello entre las sombras de la capa de mi reflejo me devuelve un escalofrio...Nos merecemos, afirmo...

lunes, 3 de octubre de 2011

Otro día.

Amaneció como cada día, tedioso, porque no siempre el comienzo de la rutina es algo digno de alabanza, sobre todo cuando no se tiene final concreto y vagabundear por los caminos no significa mas que vagabundear por los caminos. No hay metas a conseguir, cuando el fin último está desbancado, obsoleto en la memoria ,con la sensación de haberlo traspasado y dejado muy atrás...pero hay que respirar, porque no se cual es la razón absurda que hace que mi corazón no cese en su contínuo latido...

Suenan los amasijos de hierro de la piel fundida de aquel que me sigue...a pasos distantes de mi....y la fuerza que me invade me eleva de mi postración y me revitaliza...no encontrar motivo por uno y sentirlo por el otro, es la mas loca de las maneras de darle aliento a la vida. Y sin embargo, me levanto, desato mi montura y acompaño pacientemente mis pasos con su eco en los cascos, abriendo camino con la tildada luz del sol hiriendo las hojas de los árboles.

Detras, perenne, en silencio, mi reflejo...

domingo, 2 de octubre de 2011

Que incredula vida...

Y resulta que no caminaba solo, y yo no quería creerlo... y resulta que detrás de mi montura en su carencia, seguía y perseguía mis pasos otro cruzado de melena oscura y vista tan cansada como la mía, y yo, sin notar su presencia....

Y cuan seguro iba...

lunes, 12 de septiembre de 2011

LLama y entra...o entra y llama...

De la misma manera, abriras la puerta y veras...