Creo que la vida se nos ha ido de las manos
que la ciencia que la sustenta y el afán por vivirla
ha caducado en la pereza de vivir y con la excusa
nos ha abandonado a vivirla solos.
Y lo peor es que ni siquiera
hemos sentido la punzada de la muerte
con su gélido acero en el corazón
o la demencia del olvido en la mente pensante
o el descaro de la falta de esa bocanada de aire que nos alienta...
Nada.
Absolutamente nada.
Esa es la diferencia entre vivir con la vida a cuestas y vivir sin ella, y ajena, se ríe de nosotros,
se ríe de mi,
porque soy tan ciego que no la vi vivirla
ni ahora que no vivo
ni la sentí viva
ahora que no es vida.
Y sin embargo, apostado en la suma de los años
que hacen el camino que exultante muestro a quienes relato mi historia,
después de caer la losa de los errores
el conjunto de la pereza de no afrontar con entereza aquellos que pesan
y con el descaro de que sea la sangre de las heridas
de aquellos que me salpican,
sin querer que tapone sus rasgados almas,
frente a mi altiva me mira
y me susurra a gritos
" Yo fui tu vida, tu pudiste vivirla
siéntate en ese alto del camino y respira,
piensa en qué momento tú dejaste de vivirme para no vivir más que una mentira
y orgulloso te crees
de vivir la vida
que no es vida sino vivencia
que no da ni para historias ni experiencia
tan vacía,tan lastimera,
que ni siquiera de ella se muere
ni se trasciende a un sentido mayor "