sábado, 22 de diciembre de 2018

Echo de menos...

Echo de menos vivir
y al soñar se me escapan las ganas
de las mismas historias no encuentro
ni principios ni finales
y al costado se quedan
aguardando la luz
de  unos libros que no se abren
y en el recuerdo invocar
a los pasos que dejaron mis huellas
o las que antes fueron y perseguidas
vacías quedaron en el instante fugaz
de dejar de pensar
que echo de menos vivir
acumular momentos inútiles
que confabulan vivencias
que tanto hacen crecer
el alma que se queja perdido
deseando amar
o ser amado
cómo lo llaman aquellos que sonríen
ya ni me acuerdo
nubes de vientos que no dejan lluvias
secos los parajes que son del polvo
los lodos
que tanto pisan los miedos
vivir...
la fuerza del ciclón de buscar una mirada
de sentir que no se puede ser uno
cuando hay para dos
velas en terraza y copa de vino
música en directo
caricia en la espalda
beso en la distancia.

sábado, 29 de septiembre de 2018

A la trampa del misterio...

A la trampa del misterio
lo llamaron duda
y ante la dura
siempre siembran de caídas
a los que no pueden
ni siquiera atreverse
a tropezar.

Pero ahí estás tú
escuchando canciones
como si fueran tu historia
para construir un sendero
que te lleva a un mundo
del que tiemblan los muros
a cada bit que implosiona.

Alicia en el país de las maravillas
lo pintaron
como el edén de la vida
gente que junta salta y mueve
otras gentes que corren y esperan
lanzarse al vacío
que más da si no hay red
si el tiempo dice el conejo
apremia.

A la trampa del misterio
lo llamaron duda
y ante la dura
aquí estoy yo
abriendo la vida pura

Servicio postal...

"Nunca escribo
el remite en el sobre"
total
a quien escribo
no imagina,
total a quien escribo
no conoce,
aquel sitio de magia
donde van las palabras
de los enamorados
de luces y paraísos
de playas y aves
de canto sereno,
y el sobre no llega
fijación del servicio postal
que imagina que mis letras
irrumpen en tu vida
para afrontar mis miedos
y no para alentar tus logros
y entonces las devuelve
cuando sopla ese viento
que se lleva cualquier cosa
dando vueltas
hacia el sur
y no hay quien persiga
ni sueños
ni por supuesto
sobres
que contienen letras
que aunque el cartero no lo crea
son verdades que no me atrevo
a confesarte ,
si estoy navegando ,
en el azul del mar de tus ojos
o drogado en mis venas
por soluciones de soledad caduca
letras que forman historias
que apenas imitan
la realidad del vacío
de la puerta blindada
de la que no tienes llaves.

Maldita sean aquellas letras
que escribo para encerrar
en sobres sin remite
que el servicio postal
no te entrega

No son las alas...

No son las alas las que te harán volar
da igual si las tuyas son negras
o de pequeñas pasan inadvertidas
no son las alas las que te harán volar
cuando más lo necesites,
si de blancas se confunden con la nieve
y de grandes en su batida
levantan huracanes de enormes pesadillas,
no son las alas las que te harán volar
cuando más lo necesites
elevaras tus pies del suelo
volarás por lo sueños que conquistas
pensando que son las alas que crecen
fuertes en tu retorno
dispuestas al abismo más oscuro
o al salto vertical
no son las alas las que te harán volar
cuando más lo necesites
recuerda que ya naciste planeando
por los laberintos de la duda
y entre aquellas puertas que cerraste
siempre hubo cerraduras
que quisieron echar a perder
cada segundo de tu vida
y no fueron tus alas
que tienes ocultas en las cicatrices de tu piel
fueron las ganas de que fueran
aquello sembró el viento que las forjó
y hoy vuelas
más que nunca hoy
herida de muerte por la misma vida
que te quiere brindar el ocaso
para anidar de nuevo en la montaña
al refugio de las alas que quebraron.
No son las alas las que te harán volar...

sábado, 18 de agosto de 2018

Cuenta una leyenda...



Cuenta una leyenda
que frente a una rosa roja no se puede mentir,
porque las palabras que no son verdad
marchitan la flor.

Dejadme entonces que tenga
la osadía de preguntaros
si cierto es que vuestra mirada es real,
porque si a bien afirmarais y la rosa no marchitara,
entendería que es amor la locura que me ciega
que ciego veo que vuestra mirada me mira
y mirando vuestros ojos
mas me parece que son estrellas lo que brillan...

Dejadme tener mas osadía y volveros a preguntar
si cierto es que vuestra sonrisa es real,
porque si a bien afirmarais y la rosa de nuevo no marchitara,
entendería que es amor la locura que me embriaga ,
que la dulzura que descubro en vuestra sonrisa
mas me parece la dulce luna
reflejada en las calmadas olas del mar...

Pero si más aun vuestra paciencia me lo permitiera,
dejadme por último tener el valor de preguntaros si estoy despierto,
y si creyendo soñar,
la rosa no se marchitara,
explicada quedaría esta locura de amor que me hace creer
que la belleza que siempre soñé poder soñar
es la belleza que vos tenéis y que yo puedo admirar...

Mas no penséis
que intención alguna había en mis formas
de que esta rosa roja juzgara vuestras palabras,
Dios me librare de ponerlas en duda,
pero observar que la flor sigue bella
habiendo juzgado mi locura...

sábado, 14 de julio de 2018

Quiero escribir...

Quiero escribir pero no se que decir.
Después de tanto tiempo
de tanto silencio y llanto
no hay palabras navegando
en el mar mojado que seco brota
de la miel de mis ojos.
Ya lo sabes tú,
que yo no se llorar
con las lágrimas que funden
las mejillas rosadas.
Quiero escribir,
te juro que quiero,
pero no me doy cuenta
de que ya no estás
ni para guiar las tildes en mis acentos
ni para separar la brisa en los vientos
que emborronan mis letras
mojando la tinta sin el regalo de tu sonrisa,
y entre tanto,
el echarte de menos arde
como incendios en el alma
que disimulo con frases que robo
a escondidas de día, corriendo en las noches,
a los que son capaces de vivir
y dejar eterna la canción
en el recuerdo de la historia
vivida, o soñada,
y las engaño como a los niños
con caramelos de fantasía,
para que ocupen ilusas
versos que nacen prosa
y pinten las hojas en blanco
que son mi hoy, ahora.
Quiero escribir...
te juro que quiero escribir,
pero solo emborracho mi mundo
con la nostalgia de los secretos,
que nunca callabas
Aunque tu no lo sepas,
y la melancolía de aquel El sitio,
el que era De mi recreo,
y me quedo callado
parado,
estúpido en mi cama,
esperando a que vuelvas,
a que entres sin permiso
siempre cómoda en el latido vacío
mirándome con ternura
entendiendo mi frío,
dispuesta a mojar de savia la pluma
y prenderme de fuego hasta que muera
esparciendo las cenizas
que deje cansada mi mano
en el sueño de tu abrazo
al final del hogar que es
el punto seguido y volver
a rizar el verbo del sueño
la fe en la historia,
volver a volar más alto,
más alto,
regresar a aquel lugar repleto de paz,
allí donde solíamos gritar y entonces...
dejarme llevar hasta vaciar
tu beso en mi verso.


jueves, 12 de julio de 2018

Ascalapha odorata

Adoro este momento
en el que las canciones me inundan
y mojan mi piel
cuando se erizan mis sentidos
lloro de ganas
y vivo de sueños.

Adoro este momento
en el que nace la rima
y se ganan las prosas
cuando las risas son papeles de regalo
de almas que se entregan.

Adoro este momento
en el que me siento tan vivo
abandonando el pasado
porque solo me caben futuros
que llevan tu nombre
aunque inventado
aquel en el que las mariposas
se adueñan de mis hilos
los nervios se desbordan
como los rios incontrolados
los besos son puertos donde
hace tiempo soñaba
y ahora reposo.

Como los adoro,
aunque no me pasen nunca
porque me suceden a todas horas
ahora que, en este momento
aunque tu no lo sepas,
ya hace tiempo que compartimos mares
gorros de verano entre flores
y hombros desnudos,
ojos de color olivo
labios rojos,
adoro este momento que vivo.

lunes, 9 de julio de 2018

Porque necesito...

Porque necesito
que me remuevas el alma
que de tu fuerza
nazca la existencia de mi mundo
que cambie el rumbo
cada vez que bostezas
o muera el sol de mis días en tus besos
porque me paso mi vida esperando
a que cruces la calle
del Madrid más infectado
para llegar al portal donde quedo
fumándome el tiempo
en bocanadas de humo inútil
y mientras,
como te miras en los espejos
de los escaparates
rizando tu pelo liso
por hacerme esperar.
Porque necesito el murmullo del viento
que mueve las hojas
que luego piso
mientras corro detrás de ti
para escapar del portal
donde jugamos como niños
a ser traviesos
Porque te necesito,
la música de tu nombre
en tu recreo
la paz de tu sitio en mi abrazo

Y aquellos locos...

Y aquellos locos
que vivían en un mundo
muy por encima del mío
bajaban con sus canciones
los chirridos del plástico negro
que giraba sonando sueños
que ellos construían en papel
para enviarlos con notas
que nacían de sus guitarras,
que locos estaban,
con sus miedos y sus errores
pasados por la nieve
de inviernos que no existieron
aquellos que pensaban
que era mejor no dejar huellas
o encontrar un sitio para el recreo
y ahora,
son historia de toda una vida,
aquellos que creaban sueños
bendecidos por sus almas
forjadas del paso de un tiempo irreal
de huellas tan profundas
que no hay quien las pise.
Aquellos locos son hoy la promesa
de los que vencimos el ocaso
de ese día fatídico
y que forjamos la vida
a base de memoria y recuerdos
de una esquina, de un beso,
de una plaza en Madrid,
de tu nombre y el mío
grabado en un árbol del Retiro.
Locos, aquellos locos,
cuanto eran de maestros.

Regresar

Regresar,
a lugar de donde nunca tuve que marchar
de donde salí huyendo del miedo
de la caída libre de mi vida
perdida entre idas y venidas
Que lástima me das, viejo loco,
incapaz de afrontar tu propia historia
que vacío más infinito tu alma
que torpeza querer llenarlo de nada.

Regresar,
aunque llore mis abrazos
y pierda la fuerza de la brisa
echando de menos vivir
respirar de lo que bebí
sanar lo que perdí
Que lástima me das,viejo loco,
tu recuerdo henchido de orgullo
que torpeza tu error en el llano
sin piedra con la que tropezar

Te echo de menos.
te echo mucho de menos y hoy
ni siquiera se dónde estás
ni que aire respiras
y mi tormenta acecha y yo
viejo loco,
arrastro mi culpa y regreso
sin ni siquiera dejar mis huellas,
aunque tú no lo sepas.

domingo, 24 de junio de 2018

En que momento...

Creo que la vida se nos ha ido de las manos
que la ciencia que la sustenta y el afán por vivirla
ha caducado en la pereza de vivir y con la excusa
nos ha abandonado a vivirla solos.

Y lo peor es que ni siquiera
hemos sentido la punzada de la muerte
con su gélido acero en el corazón
o la demencia del olvido en la mente pensante
o el descaro de la falta de esa bocanada de aire que nos alienta...

Nada.
Absolutamente nada.

Esa es la diferencia entre vivir con la vida a cuestas y vivir sin ella, y ajena, se ríe de nosotros,
se ríe de mi,
porque soy tan ciego que no la vi vivirla
ni ahora que no vivo
ni la sentí viva
ahora que no es vida.

Y sin embargo, apostado en la suma de los años
que hacen el camino que exultante muestro a quienes relato mi historia,
después de caer la losa de los errores
el conjunto de la pereza de no afrontar con entereza aquellos que pesan
y con el descaro de que sea la sangre de las heridas
de aquellos que me salpican,
sin querer que tapone sus rasgados almas,
frente a mi altiva me mira
y me susurra a gritos

" Yo fui tu vida, tu pudiste vivirla
siéntate en ese alto del camino y respira,
piensa en qué momento tú dejaste de vivirme para no vivir más que una mentira
y orgulloso te crees
de vivir la vida
que no es vida sino vivencia
que no da ni para historias ni experiencia
tan vacía,tan lastimera,
que ni siquiera de ella se muere
ni se trasciende a un sentido mayor "

sábado, 19 de mayo de 2018

Ellos...

Ellos tan solo son ellos
y nosotros, muertos de miedo en un rincón
a falta de valor tan solo tenemos sueños
palabras encerradas en la piel
ellos tan solo son ellos,
y su pasado nuestro anelo
incapaces de seguir sus pasos
dormidos antes incluso de estar dormidos
tras ellos, tan solo son ellos,
heridos de cuchillos sin filo
sangrando ríos desiertos
nutridos de faltas y excesos
ellos, tan solo son ellos,
pero son más que nosotros,
todos en uno
sin nada que pueda con todo
arrinconan las dudas y las pelean
y nosotros, no sabemos ni hablar
no somos reflejo, no somos imagen, y ellos,
ellos tan solo son ellos,
más que sombras, ni miedos,
son lo que son
y nos vencen,
y nos ganan,
y nos matan,
y nosotros no somos nada

sábado, 28 de abril de 2018

Medio minuto...

Medio minuto.

Medio minuto antes de que existieras en mi vida, la casa amueblada, los rincones vacíos,los armarios ordenados.
Medio minuto antes no había dudas, ni temores, ni rencor escondido en dobles sentidos, ni vientos de tormenta ni serenidad.
Medio minuto antes era feliz en mi reino, siendo rey de mi nada, sin procurar el todo, andaba los pasos que me empujaban las risas despreocupadas, desperdiciaba lágrimas en historisas desafortunadas, en finales felices o duelos injustos.

Medio minuto antes.

Medio minuto antes de que existieras.

Pero pasó aquel tiempo, el del reloj ajeno; él que iba a suponer, él no hace excepciones.

Y llegaste.

Y llegaste como el susurro, interrumpiendo el silencio, aquel que guardaba libre, desde hace tiempo, desde que los gritos dejaron de asustar.

Y llegaste como la gota de agua que cae del cielo una tarde sofocante de verano, capaz de aliviar por si sola aquella calima, sin necesidad de esperar a la tormenta.

Medio minuto después, tu sonrisa, y tu risa resonaban en un eco infinito entre mis ideas, haciéndolas girar locas, tu gesto tímido pintaba mis latidos cada vez que esbozabas un trazo, tu mirada me sorprendía sorprendido, como quién acaba de entender la vida que había olvidado, el cuello de tu vestido abrochado te convertía en original, tu café americano en un sueño real, la habilidad de tus manos contando cuentos antes que tu voz, la magia de tu voz antes que tu luz, tu luz llenándolo todo...

Medio minuto después ya te echaba de menos.
Medio minuto después te pintaba en acuarelas de palabras.
Medio minuto después rogaba a la vida una ocasión para un café, un tropiezo o un traspiés.

Medio minuto.