martes, 29 de julio de 2014

Mi mundo...

Donde el agua dejó sus surcos
marcados en la piel de una tierra sin nombre
aquella en la que el viento libre sopla sin temor
y amanece el ocaso tanto como el alba
el lugar donde se mecen las historias
con los susurros de la voz temblada
de una anciana de ojos azules
que siempre viene y va, inagotable
aquella donde la vida se abre paso sin leyes
más que la de sobrevivir
donde el instinto del regalo más preciado
se conserva en cada ser vivo...
Aquella es la tierra donde yo vivía
aquella de ocres en otoño y verdes en primavera
de nieves frías en el corto invierno
y desiertos inalcanzables en verano.
Aquella donde arriba no era más que abajo
donde sur y norte no tienen obligaciones
la vereda de la montaña convive con el valle
la llanura con la afilada cordillera...

En aquel paraíso de música liviana
de cantos armónicos
de sombras divertidas y recodos
de estrellas, de paz, de silencio,
allí pasé mil años inerte en el transcurso
del camino que recorrí sin andar un paso
donde aprendí a ser persona
a crecer en la misma manera que los demás crecían

Ahora otro mundo me ha conquistado
ahora ya recorro otras tierras en mi caminar
los surcos son arrugas del tiempo en tu piel
el viento libre tu aliento que me da la misma vida
los días nacen para poder contemplarte,
y las noches crecen para poder soñarte ,aún dormido
El mar anciano es tu historia que me cuentas
cada vez que me besas y sin ahogarme
te miro de manera infinita.
Descubrí montañas más perfectas
valles perdidos y secretos
remansos de aguas templadas.
Mantuve el rumbo en este mundo
para descubrir un norte de belleza sencilla
y un sur cálido.
Ahora la vida que se abre paso sin ley
es el futuro de lo amado
el fruto del proyecto compartido.

Y sin embargo la música
sigue meciéndome imperturbable
las estrellas ahora las miro
en el reflejo de tus pupilas,
y la paz...el silencio
la paz del espíritu y el silencio...
es lo que mantiene vivo lo más preciado.

Y entonces...

Y entonces toma mi mano
atrévete a saltar al vació
no hay promesas que amortigüen
no hay sueños aún.

Solo piensa que desde aquí
todo es empezar
que no hay nada que merezca más la pena
que el querer intentar.

Entonces mira mis ojos
siente mi propia vida cada instante
no recuerdes que queda atrás
porque no cambiaremos el rumbo

Deja que inunde esta brisa
el abrazo de mis canciones
comparte tus rincones favoritos
échame de menos.

Entonces corre hacia adelante,
haz esa mueca que tanto me hace reír
no pienses en ser, solo se,
y se trata de ser feliz.

¿Cuánto tiempo?, ¿dónde?, ¿cómo?
olvídate de tanto pensar en qué
cierra los ojos, toma mi mano
solo salta conmigo y empecemos a volar.

El mañana no regresará jamás...

Hoy no quise encender la luz
apenas entraba por la ventana un rayo de tibio sol
suficiente era para esculpir
tu perfil sobre la almohada.

En el mundo de los sueños disfrutabas
la sonrisa de tu boca te delató
no quise tampoco robarle el encanto
al cuento de princesa que contabas.

Te mire, como se miran las cosas bonitas
con un gesto de ternura espontaneo y un suspiro
la sorpresa de tu cuerpo moverse
y la culpa de pensar en haberte despertado.

Pero no fue así....

Aun dormías cuando cerraba
con sigilo de ladrón aquella puerta
espiando el último instante
aferrándome a un tiempo que no tenía.

Marché dichoso de tu propia vida
incapaz de templar aquella felicidad
desbordándose los ríos de amor
en mi más hondo yo.

Caminé pensando en tu despertar
en tu sonrisa al descubrir
el beso inesperado en el espejo
el café caliente abajo en el salón.

Temblé por un instante al imaginar
tu cuerpo en el ventanal
bañándose desnudo en el sol
de la mañana que arrancaba.

Quise correr de nuevo hacia ti
entrar de improvisto y soltar
ni siquiera nombrarte al entrar
tomarte, besarte, amarte sin más...

Pero no fue así.....

Aquel otro quizás no había tenido
la suerte de amanecer
con el reflejo del amor más sincero
clavado aún en su retina.

O sus sueños se truncaron
cuando no había posibilidad de soñar
e  indefenso se debatió
entre las penas y los horrores

O su propia existencia era...
O su pena más cruel fue...
O quizá ni siquiera era...
o dejó de ser....persona.

Aquella mañana, cuando el sol aún mecía las pupilas
evaporando los sueños y atrayendo la realidad
aquella mañana ,
aquella mañana él cambió de lugar.

Y desde dónde lo mandó la ovípara muerte
no tiene manera de encender la luz
y por las noches que no entra el sol
ya no puede despertarla,
de la misma pesadilla que comparten,
ella tumbada sobre el mar de sus lágrimas
él ahogado en la distancia de los mundos.


Ahondando...

He buscado en el paraíso una flor
no encontré manera de encontrar
algo que tuviera tu misma razón
y no pude, no pude imaginar

Me he perdido muchas veces en el tiempo
no he sabido la manera de afrontar
y ahora que por fin consigo recordarte
ahora ya no soy capaz de mirar

Tu luz, tu luz,
el paso detenido
el aliento cálido y sencillo
el pálpito desmesurado
la ola del mar
tu luz

El invierno como siempre vino frío
no tenia tus caricias para arropar
mi cuerpo desvalido de tu risa
mis pies desnudos para caminar

En el perdido momento de la misma muerte
su guadaña brilló con reflejos de plata
al quebrarse la hoja putrefacta
cuando inundaste mi tropiezo

Del traspiés en el suelo
de mi sangre chorreando
recobré la lucidez del instante
te sonreí de nuevo imaginando

Que del verde de tu manto crecería
mil estrellas y su luz bañando el mar
aquella que es mi propia vida
los ojos de quién quiero mirar

sábado, 26 de julio de 2014

Maneras...

Hace tiempo, en la memoria de la vida,
nadie imponía la manera de sentir
el mundo giraba, sin más,
solo por regalar nuevos días
y la noche lo acompañaba tras de si
para cubrir los sueños,
pero no había normas establecidas
ni sentimientos encarcelados
las sonrisas apostaban por agradar
y los besos se daban por satisfacer el alma,
las caricias empezaban
sin pensar en donde acabar
y mirar se miraba
a los ojos,siempre a los ojos,
no se interrogaba a quien amaba
de como amaba,ni por qué, ni a quiénes
nadie era de nadie
algunos se escogían
no se contaban los pares,
ni los impares,
hace tiempo
en la vida,
alguien no nacido rey
impuso su dogma
condenó a putrefactas cárceles
lo que el mundo sentía,
bajo leyes inventadas
de moralidad cancerígena,
se vio con el poder irreal
de obligar a sentir por contrato
con las formas legisladas,
impuso, doblegó al mundo
al absurdo de su doctrina,
olvidándose de que la vida
no entiende de normas,
solo de sobrevivir.
Y desde entonces, aquí yacemos
ocupados en seguir las normas
que nos ajusticiaron,
callados cuando nos dicen
como sentir la propia vida
sin defendernos, sin reclamar,
ocultos a los ojos de los demás
tan solo porque sentimos
caricias de otras maneras
ahora los pares son pares
y los impares bandidos.
Arderá el drama de las conciencias
el día que nos demos cuenta
del tiempo precioso que hemos perdido
pudiendo haber amado como mejor nos regala el alma,
y en ese instante,seguramente,
podamos volver a mirar a los ojos,
a quienes amamos como amamos,
y a quienes no entiendan 
que el silencio les enseñe a callar.

A cada paso dado...

A cada paso dado
un instante empleado
el tiempo pasado atrás quedó
ebulliendo la memoria,
el colchón donde descansa la moral ,
y no hay más que precipicio si miras más allá
de lo que es hoy,
el concepto de un mañana inexistente
a los ojos de la realidad que vives.

La intensidad de tu camino recorrido
mermado por la pesada carga de mirar atrás
chocan los trenes que comparten la vía
entre indiferencias y propósitos.

Aprendes,
más te cuesta aceptar que aprendes
cuando toca enseñar lo aprendido
al que acude detrás
siguiendo tus huellas.

Tallados los árboles del camino
mecidas las hojas por el halo que deja tu andar
se leen las historias de lo que fuiste
siempre hacia atrás.

Te veo,
y no puedo tocarte, y aunque apareces,
no puedo encontrarte
y desapareces sin volverte a mirar
si hoy lo andado
ha dejado huella para seguirte,
más te cuesta aceptar que aprendes
cuando toca recibir una lección
que tu momento paso por alto
y tu razón,
tu razón se ha vuelto loca,
y sin saberlo ,
denota ansias de aprender.

viernes, 25 de julio de 2014

En el fondo...

Si nos vas a besarme,
deja de mirarme así,
porque te devolveré la mirada
y te arrepentirás en ese preciso momento
de no haberme besado,
si no vas a besarme,
porque de la luz que emiten tus pupilas
reflejos llegarán a tus ojos,
y cuando ya no veas nada,
en la oscuridad propicia de tu corazón
descubrirás el deseo imparable
de probar mi boca
y entonces será tarde,
porque ya me miraste así
sin intención de besarme
y ay, amiga, te darás cuenta,
de que no volverás a mirarme así,
aún cuando desees besarme
porque mi mirada ya no estará
frente a ti,
así que si vas a mirarme así
déjate de principios y normas,
salta al vacío y emprende
el camino que nos separa,
mientras yo te miro mirarme
y bésame,
que siempre podrás después,
volver a mirarme como me miras
y pensarte si quieres,
volver a besarme.

Oigo canciones...

Amanece la música en mi mente
acunando con reposo
tu imagen en mis pupilas bendecidas
la historia vivida que narran mis manos
incansables de tu piel.

Del horizonte
solo queda el reflejo del sol
abandonando cansado su día
para ceder el espacio oportuno a la noche
aquella que nos cubre en silencio
donde todo sucede.

Las notas de esta canción
envuelven las palabras que te digo
la armonía
las conduce con ternura a tus oídos
tu sonrisa, tus párpados cerrarse
para volverse a abrir
y dejar que el brillo de tus pupilas me devuelva
toda la magia de tu luz.

No se cierran puertas cuando hablo de ti
ni se abren ventanas, no es necesario
no hay normas, no existen reglas que cumplir
solo el tiempo pasa, y pasa,
entre canción y canción.

Un beso, tus labios ,
cerca los míos,
compartiendo el instante ,tus ojos
siempre negros
siempre negros,
llenos de formas de mirar
clavados en el espejo que son los míos,
el sabor de tu vida
la electricidad de tus dedos tras de mi,
compartir el aire que respiramos.

Y pasan las noches
siempre con la música que te cuento
con las letras de otros que nos interpretan
la historia que vivimos,
nota a nota, beso a beso...

Y allí estabas...

Y allí estabas tumbada en el diván, sin más. Tus ojos negros me miraban, de esa manera que tienes tú de mirar, de infinitos reflejos de ti que van cambiando a cada parpadeo, como si fuera un diálogo ameno al que no le faltan, ni le sobran palabras. Me basta sentarme y dejar que pase el tiempo, de la mano del silencio para conversar contigo sin necesidad de pronunciar sonido alguno.

Allí estaba tu cuerpo tendido, a lo largo en una sinuosa curva perfectamente armónica. Desde el brazo sobre tu frente como inicio del camino serpenteante hasta el acantilado de tus pies. Cada centímetro de él recorrido en mi memoria una y otra vez, cada rincón donde esconderse a perdurar, cada tesoro para intimar. La caricia de mi mirada en él es continua , siempre lenta, suave, con un efecto devastador en mis neuronas que afanosas empiezan a quebrar la paz de mi naturaleza para instigarme a la excitación. Tu cuello perfumado, tus hombros serenos, tu pecho menudo danzando al son de tu respiración...tu ombligo perfecto, el cruce de tus piernas sedosas de sensualidad...tus pies como final e inicio de un nuevo camino a recorrer...tu pelo negro con sus rizos indomados, tus mejillas, tu boca de labios que tanto deseo, la composición de los dedos de tus manos...

Allí parecía que todo era perfección, el silencio acompasado, la luz de la tarde caduca entrando por el ventanal para bañarte de ocres la piel, el reflejo tardío en tu cabello, la ligera brisa condescendiente que removía tu perfume por la habitación, y tú sin parar de mirarme y yo ebrio de tu mirada, y tú sin decir nada y yo escuchándote...Hasta que se me ocurrió respirar y te desvaneciste como el tibio halo de humo que queda al apagar una vela...sin más. 

Tarde llegué a arrodillarme en el diván, loco, pensando en rescatar el último de los alientos que tu esencia dejara prendidos en él...temeroso de no sentir ,acaricié la tela donde yaciste, renegando de tu ausencia me desplomé en el mismo silencio que ahora no decía nada y recurrí de nuevo a buscarte en mis sueños, en el cajón donde siempre sé que puedo encontrarte, para volver a tenerte...

Y de nuevo te vería sentada en aquella silla...para seguir alimentando por otro instante la locura que me hiere la razón de no tenerte y desearte. De nuevo, allí estarías...hasta que volviera a respirar.

domingo, 20 de julio de 2014

Hace tiempo...

Hace tiempo me di cuenta
hace tiempo, lo entendí
hace tiempo, si, ¿qué más da?
hace tiempo que lo sé.

Vi tu cara en tu fotografía
vi tus ojos mirarme
vi tus ojos, si, ¿qué más da?
ya los miraba antes de verlos.

Leí tus palabras en tus libros
leí las letras encadenadas
leí la historia que contabas, si, ¿qué más da?
ya formaban parte de tu yo en mi.

Imaginé tus besos
imaginé el calor de la vida en ellos
imaginé besarte, si, ¿qué más da?
ya me quemaba el deseo de hacerlo.

Sentí tus caricias sin tocarme
sentí que caminabas en mi piel
sentí que lo sentía, si, ¿qué más da?
sentía tus dedos darme forma.

Hace tiempo me di cuenta,
que vi tus ojos mirarme
leí la historia que contabas
entonces...imaginé besarte,
sentí que lo sentía, si,
qué más da si fue hace tiempo, si ya lo sabias

Anoche estaba solo...

Anoche estaba solo, y en silencio
construí un barco de papel
lo boté directo al río de tu vida
contracorriente,
curioso de conocerte.

Navegaba con los ojos muy abiertos
disfrutando de lo que encontraba,
cada letra de tus palabras escritas
cada paisaje de tu rostro.

Descubrí playas de arena inmensa
en los golfos de tu piel
cabos de arrecifes en tus manos
olas de intensidad en tus miradas.

Atraqué en tus sonrisas regaladas
como un explorador recorrí cada una de ellas,
descansando al cobijo
de las laderas de tus piernas.

Soñaba en cada paraíso que encontraba
haberlo disfrutado virgen
imaginaba como sería
poder oírlos,olerlos,sentirlos,tocarlos.

Me entristecí al ver algunos desiertos
de lágrimas desbordados
con vientos de pasados más felices
pero irremediablemente vividos.

Aprendí del sabor de tus aguas
a conocer el lecho que va dejando
cada gota de tiempo que has vivido
cada segundo de lo que eres.

Anoche estaba solo, y en silencio
y navegando encontré otro río
que vertía agua que en tiempos era fresca
y que yo ya antes había conocido.

Varé mi barco de papel en la última de tus sonrisas
al amparo de la luz de tus ojos
reconfortado del viaje
en el calor de tu abrazo.

A la vera de tu río crece una senda
que ya no olvido,
en la que paseo ya sin mi barco
pues ahora me dejo llevar por el perfume de tu viento.

sábado, 19 de julio de 2014

"Yendo más allá..."

Y heme aquí, cuando pensaba que no volvería a suceder, y a lo lejos empieza de nuevo a brillar una luz, entre todas las luces, porque su luz es de las que solo se advierten entre soles de intensidad increíble, y pasa desapercibida de noche, porque no es una luz que se tenga que ver, sino una luz que ha de sentirse, y de entre sensaciones de regocijo vuelve a brotar la necesidad de mi palabra y mi obra.

Y de nuevo hay esperanza para mi camino y mi huella, para perdurar un nombre en el ocaso de los tiempos que jamás se haya de perder, pues escrito quedará.

Y de lo que no conozco aún, nacerá el propósito de volver a ser yo mismo, si estás dispuesta a ofrecer tu mano a mi destierro, tu mirada a mis sueños, tus besos a mi boca sedienta y tu cuerpo a mis fantasías caducas y contigo aprender de nuevo a crear mi yo incorrecto, sentir sin la piedad indispuesta del humano corrupto y disfrutarlo.

Bienvenida a mi mundo...de locura sensata, quebrada en cada palabra que leas.