viernes, 30 de noviembre de 2012

De noche...

Siento que en mi decadencia
dejo un regero de polvora
que no arderá
por los escasos deseos de arder
que callan las palabras que por ti
pretenden los justicieros acuñar.

Del peligro de la noche
de la idea de temerla
encuentro más palabras
extraño el refugio de la confesión
la melodía que no suena
la letra que no acompasa.

Ando perdido
o encontrado, no aparezco donde quisiera
ni tu mano ni tu voz
ni siquiera tu recuerdo,
descabalgo de este instante
las palabras que por ti reniegan de su eco
mi mente contradice mi mente
suave la sinceridad que se aferra
a mis ideas,
aquellas que me hacen vivir.

No temo levantarme,
jamás temí seguir
en tu mundo o en el mio
solo me asusta despertar
pensando que ya amaneció
y sigua siendo de noche.

Ninett

Para que tanto deleitarme
con escribirte Ninett,
para que esforzarme en expresar
para que tanta prosa escondida
entre versos inmaduros
tanto sentir y tan poco sentimiento.

Para qué tanto intentar
engatusarte Ninett,
si tus besos ya tienen cobijo
y mis labios no son,
para qué tanto quererlos
si no los habrá,
para qué tanto y tampoco
idas y venidas de escueta realidad.

Para qué tanto no esconderme
y mostrarte Ninett,
como soy en esencia
y en presencia sin nada más
ni vestidos ni caretas
ni trucos de magia vulgar,
para qué tanto si en el fondo
has dejado de mirar
los años vividos que me hacen madurar,
y tus ojos brillan de sueños.

Para qué tanto expresar
Ninett, mi pequeña Ninett,
si has decidido no posar
para mis cuadros nunca más,
has dejado vacio mi mundo,
para qué tanto color
en tantos pinceles de hoy
si ya no tengo telas
si ya no tengo que pintar.

Ya no lo hay...

Amanece frío
el silencio que me convoca
al encuentro desafortunado
de no encontrarte a mi lado,
de la certeza de la inmensidad
de mi cama desierta,
antes tan estrecha para dos,
tu imagen que no se refleja
en el espejo de la mañana
no está tu lapiz de labios
marcado en mi camisa,
no hay desorden,
no hay.

No huele a café
ni a espuma de nata,
no hay sonrisa al bajar la escalera
ni caricia en mi pelo,
no hay restos de la cena de ayer
ni copas vacias.
Impolutos los bombones
ordenadas las sillas,
calma el silencio tu alegría
desbordarse tu sonrisa
ya no hay de lo que había
cada mañana al despertar.

No quedan mensajes
de las últimas llamadas,
no hay cartas en el buzón
ni sorpresas en camino
no quedan pinturas en las paredes
ni zapatos que ponerse,
la luz mengua humeda
entre las lágrimas que no caen
buscando las llaves del auto
que no quiero encontrar
no quedan ganas para marchar
al encuentro de tu presencia
volver a recorrer las calles
del gélido Madrid
volver a presentarme sin palabras
delante de ti
dispuesta a no poder escucharme.

Retirar las flores ya marchitas,
dejar caer una rosa
romper el gris de tu lápida
con esa lágrima de color ,
mentirte con descaro,
desearte buen camino
allá dónde quiera que estés,
deseando que estuvieras
en el orden de la vida
aunque ya
no lo hay, ya no lo hay.

Hacia ti...

Del silencio de mi vida
de la calma de tu presencia
del olvido afortunado
de la esencia de estar vivo.

De la distancia de tu mano
a la necesidad de estar cerca
del susurro que yo escucho
de tus labios acallados.

Del instante de tocarte
cuando te has de acercar
al odio repentino
cuando te has de alejar.

De verte, de mirarte,
de robarte un beso y sonrojarte,
de tu caer los parpados
y sonreir tan leve.

De tu palabra dulce narrada
de tu discurso vaporoso
del calor, de la risa
de tu misma armonía.

De los cuentos de la vida
de habernos conocido
de coincidir justo los dos
en un punto definido.

De mirarme y sonreir
de mirarte y deshacer
toda mi entereza
a tus pies, en cada escalón.

De tenerte,
de soñarte cuando no
del refugio de tu abrazo
de la calma y la tempestad.

De tu fuerza, de tu soberbia
de tu orgullo también,
de tu respuesta siempre certera
de tu enseñarme a vivir.

Del silencio de mi vida
de la calma de tu presencia
del olvido afortunado
de la esencia de estar vivo.

Respirarte...

Si me adentro en los negros de tu cabello
me pierdo entre fragancias de sutilezas enchidas,
aromas de mil sabores,
perfumes que me entusiasman
y el deleite de tenerte
presa en mi olfato
me convierte en el que narra
siempre para mis adentros
el recorrido de tu piel
afortunado, contra mi piel
en el desván de mi memoria
sin necesidad de leerte,
respirando pausado,siempre lento
fascinado con mis sentidos.

Aparecen las letras que se distraen
formando nubes alborotadas
los tonos pastel que las pintan,
la sonrisa que precede
al riachuelo que emerge
de la literatura que describe
todo lo que fluye cristalino,
el sendero que me lleva a tu mirada
alimentado por miles de gotas
de una lluvia placentera
que tintinea de risas y sonrisas
cada verso que te escribo.

Todos al unísono
cada vez que te respiro
perdido entre tus cabellos
negros de noche azabache
y la coral de tu brillo
siempre quedo hayado
si me he perdido
al adentrarme en el perfume
del rocio de tu piel.


Cayó el telón...

Se ha terminado la función
en el gran teatro de mi vida,
atrás quedan las risas joviales
de carreras y susurros,
se van apagando los focos
que daban vida a las sombras
que ahora se ciernen sobre el patio de butacas
donde sentado
contemplo horrorizado en silencio
el eco mudo de lo que queda.

Ya no hay aplausos que satisfagan el esfuerzo
ni risas acompasadas
ni gratas sorpresas,
no quedan telones que levantar
ni decorados que esculpir entre maderas y cartones
ya no prueba la orquesta sus notas
ni el atrezzo se distrae.

Sentado en la butaca
donde contemplaba el trasiego de actores
rodeado de la multitud entusiasmada,gozosa
de la magia que emanaban cada uno de los diálogos,
tengo miedo de ceder el asiento
a la oscuridad perenne que solape
las lágrimas que queden
inerte entre los fantasmas de lo vivido.

Uno a uno cada foco,
una a una cada luz,
como en un terrorifico pasillo
van cediendo su vida a la oscuridad
el silencio se adentra entre los poros
no hay vuelta atrás
no me atrevo a mirar
como queda ahogada la magia
del teatro de mi vida
mis pasos lentos poco poco
desaparecer
el último chirrido de la puerta
la caida del telón.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Pensamiento refugiado...

Pienso... no se si brotará más
de la fuente de tu instante
aquella agua limpia que me sacíaba la sed
de la que da su fruto
el campo labrado de mi inspiración.
Pienso... no se si apagará
el fuego que me quema
entre los libros ya leidos
de los pasajes escritos de mis manos.

Refugiado en la oscuridad
invadiendo la soledad del espacio que ocupo
sin el lamento del cautivo
ni la necesidad de salir de allí,
al amparo de saberme libre
sin pena punible,
vago entre la duda de escribirte o
dejarte marchar escrita
porque no encuentro tu mano
entre tantos pies
que caminan en la otra direción
y tu esencia que perdura
rellena el frasco minúsculo de mi memoria
a ratos confinada al olvido
del pasado que no llega.

Terminé cincuenta y un momentos de ti,
se refugiaron tras las puertas de cartón
que los harán eternos
hallá donde los desterreis a vivir.
Desconozco la duda de si habrá
cincuenta y dos. Y sin embargo, ya la vivo.

martes, 20 de noviembre de 2012

Amanecer...

Se disipa la niebla
de entre los montes de palabras
que deja rocíos de escarcha fresca
de suaves matices, tonos pasteles
de ideas y pensamientos
que amanecen cada día sin pensar
cuántas veces se dirán o
quiénes les escribirán
de entre los miles de pensamientos
que abarcan la ciudad de las ideas
rodeada ,siempre amurallada por la timidez de pronunciar de más,
la fortaleza de la unión
de la rima alegría y de la pausada prosa
siempre presentes entre los caminos
que de entre poblados verdes
se airean las conciencias
que permiten avanzar en la tesitura
de querer aprender a andar,
y entonces empezar, avanzar,
aunque en el horizonte otea la tormenta
del tropiezo y el error,
siempre permitido en la diferencia
de no querer ser parte del complot
de la reina mala ataviada
entre pócimas de rabia ni dolor,
y sople el huracán de pensamientos
a ráfagas de viento de querer y no saber,
pero siempre bajo el paragüas de lo que siento
el refugio me agrada y adentro con paso firme
avanzo, quiero andar en el crepúsculo de las luces
que reflejan mis pupilas
cuando te miro amanecer.

Mas no hay cadenas ni cordeles
ni suaves sedas ni grilletes oxidados
ni unión de la piel con piel
ni palabras vencidas ni sollozos justificados
ni mala fe en caminar por donde avanzo,
ni avanzar por donde el camino me enseña
que puedo disfrutar,
no hubo lo que no hay,
ni habrá jamás lo que no ha habido
en mi palabra nunca intención
de cerrar mi refugio
a la tormenta presenciada,
creer en que detrás siempre hay sol
me devuelve el aroma
de volverte amanecer.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Rareza...

Se me rompen los zapatos,
no de usarlos, sino de estarme quieto,
de pararme en el crepúsculo de mis segundos
y los primeros no avanzar.

Se me consumen las velas
no de encenderlas, sino de estar a oscuras
esperando a que la luz me otorgue
su bendición.

Se me pasa el hambre
no de alimentarme,sino del ayuno
de recorrer tu cuerpo cansado
y morir de no tocarte.

Se me olvida la sed
no por beber, sino de no tener fuente en mi vida,
tus labios en la montaña
fresca el agua que ellos vierten.

Se me ocurrió vivir,
no por morir, sino por escribirte
por cada uno de los instantes que creastes
en mi retorcida piel.

Camino, siempre camino
aún estándome quieto,
pasa el paisaje en mi vida
caen las hojas en los otoños tardíos,
y se hacen largos los días de soles eternos,
camino siempre porque me das la luz
todas las noches
aún estándome quieto,
camino.
Y en el instante en que me detenga
echaré a andar
camino,
seguiré buscando tu flor
entre miles de estrellas
del cielo plantadas en el sendero
siempre a mi lado mientras camino...
ahora se
por qué desgasto mis zapatos
no de usarlos, sino de estarme quieto.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Amante soledad...

Abrázame...
deja que me pose en tu caricia
que la pausada esencia de tu beso
me inunde en la marea de tu aliento,
pero abrázame,
necesito tu latido en mi pecho,
hueco en la distancia,
iluso en mi memoria,
ya no me alimentan los recuerdos
de las noches que evaporadas
dejan estelas en mi ser que desesperan..
vamos,abrázame,
deja que me queme con tu fuego
que revivan las cenizas
de mi cansado fenix
que te añora en silencio
lágrima a lágrima calmando una sed
tormento de mi propia historia...
Abrázame te digo,
amante turbada
hechizo falso de amor
guerrero de cartón piedra
sombra de lo que fui,
abrázame...soledad.

martes, 13 de noviembre de 2012

Eterno en mi...

He pensado que cuando te vayas
no cerraré las ventanas
del silencio que me embargue
ni atraparé la locura
del transito que me ocupe
permaneceré despierto
sintiendo las punzadas de tu risa
pintaré tu mirada
en el vaho de mi espejo
nada será lo que era
ni fue lo que es
y sentir el vacio de tu aroma
cada vez que respire
me hará sentirme vivo
entre todas las citas muertas
que el resto del mundo me dedique
condescendiente...y falso.

Pero no pienso evitar
que tu recuerdo me atrape
añorar tu caricia de esta mañana
ni el sabor de tu beso de anoche,
ni voy a llorarte por no tenerte
ni te tendré por más que te llore
orgulloso mostraré tu nombre
grabado en mi piel
y del recuerdo de tenerte
fraguaré la perla que de tus ojos
mantenga ese brillo
eterno en mi.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Princesa de tu cuento...

Quisiera poder obtener
de las entrañas de los sueños
aquella llave dorada
que abre la pequeña puerta
la que conduce al camino
de las ganas de querer
por el que cruza aquel puente
siempre frágil, siempre ligero
"de la incertidumbre" llamado,
sube por el sendero zizzagueante
entre las nieblas de las montañas de dudas
y baja a la playa de los deseos
del mar cálido del esfuerzo
y la brisa de lo conseguido.

Abrir y entrar a buscar
esa princesa de tu cuento
que dices querer conocer,
entrar y abrir tus ojos
cuando te la presentara,
y poder mirarte repleto de alegría
de verte feliz y orgullosa.

Pero esa llave no la tengo,
ni la encuentro,
y aunque confieso haberla buscado
no he sabido por dónde,
ni tampoco cómo empezar,
pero en el esfuerzo de alimentarme
de nuevo de tu sonrisa
enjuagar tus lágrimas,
del deseo extraordinario que supone
para mi mirarte a los ojos,
verlos brillar mirándome,
de la necesidad de sentir tu pecho
encerrado en el mio
en un abrazo sincero,
y delicado reposar tu beso en mi mejilla,
he soñado esta noche
que la princesa que deseas ser
la protagonista de tu cuento
no está tras la puerta pequeña y dorada,
si no buscando la llave
al otro lado,
en el mismo sendero
que llega hasta ella
vestida de encanto y amor sincero,
y que el velo que cubre
de responsabilidad y constancia,
tus ojos de futuro
no te deja admirarte
en el espejo de este cielo
que cubre tus días.

Pero llegará la mañana
que al despertar cruces tu vida
y de nuevo en el espejo
veas el encanto de tu sonrisa sencilla
adornar la belleza de tu rostro
la firmeza de tus ojos
tu porte majestuoso,
tu fuerza infinita,
y aparezcan las gasas y las sedas
que cubran tu cuerpo
del más bello de los vestidos
que de los cuentos de las hadas
nadie jamás hubiera imaginado,
y parpadear y volver a mirar
que estás en tu vida,
que no hay vestido de alteza
pero que la esencia de esa princesa
está en cada poro de tu piel
en cada cabello
en cada guiño,
respirar orgullosa de haber conseguido
narrar tu propio cuento
y vivir.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Malas opciones...

Aparece el odio al momento que me toca
no siendo previsor de lo que acontece
mirando siempre los pies sin mirar más adelante
cautivo de la vaguería perpetua
de no fraguar las remesas
del hambre del instante que me toca
y cuando llega
se me rompe la cara de la vergüenza
de que el resto me adelante
y quedarme siempre atrás, siempre atrás
pensando que es porque tiene que ser
maldiciendo que una y otra vez no acierto
que no se donde esta la dirección correcta
que no entiendo por qué no
y caigo y caigo, y de las propias caídas
nunca aprendo a levantarme con firmeza
y me aplastan los pies de los demás,
cada una de las decisiones,
rajada en el telar quedan colgando los hilos
y yo, maldigo, maldigo,
por qué no me doy cuenta de que esto puede pasar,
embarcándome en tareas que no llegan a su fin,
siempre apeándome en la penúltima estación
y nunca parece que sea mi turno
de que las cosas sigan el curso del río
que corre por mis adentros.
No tuve dirección, nunca supe hacia donde ir,
mis viajes siempre son cortos y...
no hay manera de que pueda entregar mi billete
para que me sellen en el tren
un destino que me llene
y de los que opto y me dilatan las pupilas
no llego, no tengo equipaje
y siempre los veo subir,
siempre contentos para disfrutar
y varado en el andén quedo
preparado para caer, y tener encima que sonreir.

martes, 6 de noviembre de 2012

Tu fular de seda...

Crece en mi consciencia
la idea de mantener viva
la esencia de tu caricia escogida
la que me moja los pies
cuando me tumbo en tu playa
donde nacen los corales rojos
de los azules teñidos,
y por allí paseas,
con tu fular de seda
esculpiendo la belleza de tu cuerpo
sus curvas transparentes
donde resbala la luz del sol,
seduciendo a la brisa
en su avanzar temprano que te envuelve,
expandiendo el aroma de tu piel
a más de los cuatro vientos
que la dan la vida
y llega a mí
y me llena...

Entonces dejo de creer en todo
en cada una de las impertinencias de la vida
en los derechos y obligaciones
que computan penas
de insufrible amiguismo
y pernocto en el camastro
de no tener consecuencias
ni valoro lo tenido ni honro lo perdido,
me desbordan los momentos
de bendecida presencia
e insustituible arrojo
que bombardean cada historia
de índices desquebrajados
entre millares de páginas en blanco.

Vuelvo a la playa,
a tu cuerpo desnudo andar entre las olas,
a tu mirada mirarme y yo...
no poder contener
esa fuerza que me atrapa
la vida en un instante,
dejar que el ocaso de este tiempo
construya un recuerdo breve
sin esperar a que amanezca de nuevo
el sueño de beber de tus labios
el sorbo del brindis a solas conmigo
escondidos en tu fular de seda.



lunes, 5 de noviembre de 2012

Los cafés que nos tomamos...

Convencido vivo
en la realidad que aprendo
desmitificar los recuerdos
de lo impuesto
cada vez más orgulloso
de aprender lo nuevo
cada día un hoy,
cada ayer un pasado
que se queda en los posos
de los cafés que nos tomamos
y nunca futuros
de más de una de tus sonrisas.

Amanecer sin más
a la espera de que sucedan
las horas que componen
el momento que disfruto
dos, tres notas en la agenda,
que sé con certeza que ocurrirán,
un buenas noches que quedó
atrapado en el ayer
es un buenos días hoy,
un volver a empezar,
la ventana que aun cerrada
contiene al sol que pletórico espera
entrar a cañón en mi mirada
reflejarse en la sonrisa que supone
encontrarte de nuevo en mi ahora.

Sin más encauzar
las palabras que escribimos,
ahora se hilan,
otras veces se asustan y hullen,
pero siempre aportan
firmeza a lo vivido
continuidad a lo que juntos construimos,
y sin mediar la intención
¡oh!, eso cuánto me agrada,
inventar una historia,
tan solo su prólogo,
solo girar la llave de la cerradura
solo encender el horno,
y dejarla a merced del tiempo,
de esos instantes que nos regalamos.

Adoro la tentación de perderme
en los sueños que despierto gobierno
y con una sonrisa
ser condescendiente conmigo mismo
y zanjar el asunto,
firme pero delicadamente,
para no guardar en mi memoria un futuro
del que no quiero saber nada,
para no perderme mañana
la explosión de mis sentidos
con cada uno de los segundos
que me regale el tiempo
mirando tus ojos.

¿Qué habrá?, ¿qué sucederá?
no pienso transformar ni una sola de estas dudas
en un futuro ya usado
ni perderme la experiencia
de ir a ciegas
con los ojos cerrados.
Mañana, cuando sea hoy
ya se encargará la vida de fabricarme
gotas de pasado
para endulzar el café que juntos tomamos.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Yo quiero quererte, no quiero amarte...

Yo quiero quererte,
no quiero amarte
no quiero lágrimas
cuando abandones
mi alcoba por la noche
si no sonrisas cuando amaneces
dispuesta a quedarte.

Yo quiero quererte,
no quiero amarte,
no quiero mentirte cuando me pidas
por ganarme tu favor
sino que de nuestras intenciones
salgan coincidencias .

Yo quiero quererte,
no quiero amarte,
no que nuestros sentidos
se vean empujados
a vagar por la certeza de lo escrito
cuando no atienden a normas,
no quiero anillos ni flores
ni día de San Valentín,
solo quiero pasar el tiempo
que la vida nos regala
cuando juntos lo escribimos.

Yo quiero quererte,
no quiero amarte,
no quiero reuniones
ni invitaciones,
ni sonrisas obligadas
en domingos interminables,
solo quiero pasear por la playa
escuchar tu silencio
sin tener la obligación
de tener que darle rienda
a la palabra enjuiciada
vana de sensación.

Yo quiero quererte,
no quiero amarte,
no quiero sucumbir
al tedioso proceso
de tener que enamorarme
y enamorarte,
para caer en la rutina basta
de la vida cansada,
yo solo quiero reirme
y que sonrias,
besarte
y que me beses,
encerrarme en tu abrazo
y sentirme seguro
de sentirte abrazada
y confiada,
mirarte a los ojos
y tu a los míos
y ver en ellos que sinceros
ambos brillan
sin pensar
"tenemos que amarnos"
disfrutando
de tan solo querernos.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Ánimo...

Del crepúsculo del miedo
nace absorto el instinto
que depura las miradas
del esfuerzo consentido,
la garra desvivida
por crear metas,
los fines superpuestos
en la tarea de la vida,
y de esa furia,
aparecen desatados los vientos
que dan fuerza a las velas
de la nave que es tu cuerpo,
dispuesta siempre a batallar
en el aprendizaje de vivir,
diezmada en sus heridas,
reparadas con esfuerzo
las fisuras del ayer,
rumbo siempre constante
hacia la estrella polar de ser,
y ser persona.
Librando con cañonazos
guerras necesarias
que den pie a comprender
que la vida no se elige
pero que se elige como vivir,
y del pozo del destino
que se puede beber
tomar una sola copa
del agua que engendra
la naturaleza decidida
de avanzar y superar,
la energía del tesón
que acumula el sudor de tu frente,
la empresa abarcada
y llegar a puerto,siempre,
aunque halla que zarpar
por haberse equivocado.
Del orgullo que te alimenta
de la consecuencia de tus pasos
yo se que llegarás
al malecón donde te esperan
no tus sueños, estás despierta,
sino tus consecuencias,
el parto de una nueva vida
que en conciencia decidiste engendrar
porque tienes el poder de darla vida.

Para ti...

Ven...acércate...
hoy quiero decirte,
bajito al oído,
que maravilloso es el momento
en el que mi mundo
pequeño y menudo
se llena de ti,
y se hace inmenso
grande,
sin que sobre una pizca de tí
ni falte nada de mí.

A veces es con una sonrisa
otras con tu mirada,
las menos, la caricia furtiva
las más,tu palabra enviada,
pero siempre aparece
algo de ti
que se funde en mis historias
sedando la distancia
y el tiempo raptado
a la idea de tenerte
frente a mí
compartiendo segundos que se evaporan
rápidos, y para siempre.

Algunas otras, tu momento,
siempre una nube de algodón
se derrite en mi boca
dedicándome su dulce sensación,
dejándome en un sueño
del que despertar es la mayor tontería,
y al que me aferro con la entereza
de sentirte cerca
y del que no me suelto.

Si de mi susurro
nace la brisa que me expresa
de tu mirada, la marea,
que hace del paisaje de esta playa
el paraíso que anoche te contaba
donde te llevaré a refugiarte
siempre que me sonrías,
donde estarán mis brazos
para tu resguardo
y mi hombro para acompañarte,
donde estará tu pecho
para mi descanso
y tus ojos para mirarme.

Caja de bombones...

No he encontrado más verdad, y no la he vivido con más certeza, que esta de confirmar que efectivamente, eres una caja de bombones. Menuda, pero de mil sabores, es cierto. Todos envueltos con papel de colores brillantes, de rojos y azules metálicos y los extremos anudados en una caja bella de colores suaves, perfectamente cuidada, de belleza sin igual, con sus letras dibujadas y sus ribetes dorados. Todos a la vista tan interesantes y con ganas de degustarlos. No se eligen, toca probar cada día el que ofreces, hecho que alimenta mi deseo de saber más de ti, y a la vez, me da la posibilidad de no caer nunca en la rutina del conocimiento. La mayoría de los que he probado son deliciosos. Dulces, con sabor intenso, de los que se derriten en mi boca lentamente, expandiendo su sabor por todo mi interior, que me evocan miles de sensaciones, dan pie al lujo de poder imaginar contigo un millón de situaciones, a cada cual mas irresistible. Me embargan de felicidad, me hacen ser mas humano, aprendo constante saboreándolos, me dan fortaleza, ganas de tomar otro, volver a probar y experimentar. Y con ellos, un trocito de mi se queda contigo.

Y en el discurso de lo que compartimos, de vez en cuando me toca probar un bombón no tan dulce, de chocolate más amargo. Mi primera reacción es pensar por qué, que tiene el día de hoy que propicie ese sabor agridulce. Siempre recapitulo que es lo que he cambiado del momento para permitir que esas texturas de cacao mas seco se diluyan en mi paladar. No suelo encontrarlas, quizás mi predisposición también sea valorable, pero no recuerdo haberla tenido en contra cada vez que tiento al tiempo para que me abras tu caja de bombones. Y sin embargo allí están, en la ruleta de la fortuna, y de vez en cuando me toca alimentarme con uno de ellos. Entonces respiro hondo, pienso que ese trocito de placer que debiera ser, tiene alguna razón para saber mas amargo. He intento degustarlo despacio, lentamente, para empaparme de esas sensaciones no tan ligeras como las otras, pero de las que también quiero disfrutar, pues en el fondo lo que me apetece es saborear cada uno de los bombones que puedas guardar en tu caja dorada, e ir mezclándolos al antojo de tu momento, el que me des, para poder conocerte mejor, para indagar en tu sonrisa tanto como en tu llanto, para poder comprenderte, y que puedas de esta manera también empezar a comprenderme tú a mi. Por cada bombón que disfruto contigo y de ti, hay una pizca de mi sabor que se queda contigo, y eso es lo que me hace estar dispuesto a no dejar un solo regalo que me ofrezcas sin desenvolver, ni uno solo de tus bombones sin probar, desde el principio hasta el final...

Te agradezco mucho que estés ahí, y que de vez en cuando, tu momento sea también el mio, que sigas ofreciéndome probar un trocito de ti y te parezca interesante saber un poco más de mi. Sinceramente...

jueves, 1 de noviembre de 2012

Maldigo...

En los brazos de la fiebre
en el alma rota de la histeria
de la misma locura bautizada
los estragos de la vida se confunden
con la muerte de la paz,
ya no hay que celebrar,
como sudan las manos
del corrupto inquisidor
que arrasa endemoniado
los campos de cultivo
apostado en la vereda
de la sangre seca y maldecida
de los hijos de la tierra
rota del propio dolor
envenenado del ajeno histérico.
¡Vete, huye!
llora tu desgracia de no ser
maldice el parto que te dio la luz
negra del desconsuelo
entre esparto y muelles rotos
cuánto de insufrible es el aliento
que ahoga las ideas apretando con el puño
áspero del vientre vacío de la unión.
Cómo esperas que la suerte
aparezca en tu rellano
de tumbas abiertas y áridas
cegado de la ignorancia...
Estás enfermo de ti mismo
y ellos no tienen cura
no apuestan por tentar
a la mismísima trinidad del espejo retorcido
donde plagian sus rostros
de sonrisas falsas y llantos de barro.
Busca la manera de asestar
al yugo que te aprieta
un mandoble de decisión
antes de partir en naves carcomidas
de la plaga de los ricos
a buscar falsos paraisos donde solo importe
reñir con la esencia muerta
de la propia humanidad
y encontrar en la infame vela
que se apaga en el silencio
el resquicio del aire muerto
de no compartir con nadie
el deseo de no estar.