sábado, 14 de julio de 2018

Quiero escribir...

Quiero escribir pero no se que decir.
Después de tanto tiempo
de tanto silencio y llanto
no hay palabras navegando
en el mar mojado que seco brota
de la miel de mis ojos.
Ya lo sabes tú,
que yo no se llorar
con las lágrimas que funden
las mejillas rosadas.
Quiero escribir,
te juro que quiero,
pero no me doy cuenta
de que ya no estás
ni para guiar las tildes en mis acentos
ni para separar la brisa en los vientos
que emborronan mis letras
mojando la tinta sin el regalo de tu sonrisa,
y entre tanto,
el echarte de menos arde
como incendios en el alma
que disimulo con frases que robo
a escondidas de día, corriendo en las noches,
a los que son capaces de vivir
y dejar eterna la canción
en el recuerdo de la historia
vivida, o soñada,
y las engaño como a los niños
con caramelos de fantasía,
para que ocupen ilusas
versos que nacen prosa
y pinten las hojas en blanco
que son mi hoy, ahora.
Quiero escribir...
te juro que quiero escribir,
pero solo emborracho mi mundo
con la nostalgia de los secretos,
que nunca callabas
Aunque tu no lo sepas,
y la melancolía de aquel El sitio,
el que era De mi recreo,
y me quedo callado
parado,
estúpido en mi cama,
esperando a que vuelvas,
a que entres sin permiso
siempre cómoda en el latido vacío
mirándome con ternura
entendiendo mi frío,
dispuesta a mojar de savia la pluma
y prenderme de fuego hasta que muera
esparciendo las cenizas
que deje cansada mi mano
en el sueño de tu abrazo
al final del hogar que es
el punto seguido y volver
a rizar el verbo del sueño
la fe en la historia,
volver a volar más alto,
más alto,
regresar a aquel lugar repleto de paz,
allí donde solíamos gritar y entonces...
dejarme llevar hasta vaciar
tu beso en mi verso.


jueves, 12 de julio de 2018

Ascalapha odorata

Adoro este momento
en el que las canciones me inundan
y mojan mi piel
cuando se erizan mis sentidos
lloro de ganas
y vivo de sueños.

Adoro este momento
en el que nace la rima
y se ganan las prosas
cuando las risas son papeles de regalo
de almas que se entregan.

Adoro este momento
en el que me siento tan vivo
abandonando el pasado
porque solo me caben futuros
que llevan tu nombre
aunque inventado
aquel en el que las mariposas
se adueñan de mis hilos
los nervios se desbordan
como los rios incontrolados
los besos son puertos donde
hace tiempo soñaba
y ahora reposo.

Como los adoro,
aunque no me pasen nunca
porque me suceden a todas horas
ahora que, en este momento
aunque tu no lo sepas,
ya hace tiempo que compartimos mares
gorros de verano entre flores
y hombros desnudos,
ojos de color olivo
labios rojos,
adoro este momento que vivo.

lunes, 9 de julio de 2018

Porque necesito...

Porque necesito
que me remuevas el alma
que de tu fuerza
nazca la existencia de mi mundo
que cambie el rumbo
cada vez que bostezas
o muera el sol de mis días en tus besos
porque me paso mi vida esperando
a que cruces la calle
del Madrid más infectado
para llegar al portal donde quedo
fumándome el tiempo
en bocanadas de humo inútil
y mientras,
como te miras en los espejos
de los escaparates
rizando tu pelo liso
por hacerme esperar.
Porque necesito el murmullo del viento
que mueve las hojas
que luego piso
mientras corro detrás de ti
para escapar del portal
donde jugamos como niños
a ser traviesos
Porque te necesito,
la música de tu nombre
en tu recreo
la paz de tu sitio en mi abrazo

Y aquellos locos...

Y aquellos locos
que vivían en un mundo
muy por encima del mío
bajaban con sus canciones
los chirridos del plástico negro
que giraba sonando sueños
que ellos construían en papel
para enviarlos con notas
que nacían de sus guitarras,
que locos estaban,
con sus miedos y sus errores
pasados por la nieve
de inviernos que no existieron
aquellos que pensaban
que era mejor no dejar huellas
o encontrar un sitio para el recreo
y ahora,
son historia de toda una vida,
aquellos que creaban sueños
bendecidos por sus almas
forjadas del paso de un tiempo irreal
de huellas tan profundas
que no hay quien las pise.
Aquellos locos son hoy la promesa
de los que vencimos el ocaso
de ese día fatídico
y que forjamos la vida
a base de memoria y recuerdos
de una esquina, de un beso,
de una plaza en Madrid,
de tu nombre y el mío
grabado en un árbol del Retiro.
Locos, aquellos locos,
cuanto eran de maestros.

Regresar

Regresar,
a lugar de donde nunca tuve que marchar
de donde salí huyendo del miedo
de la caída libre de mi vida
perdida entre idas y venidas
Que lástima me das, viejo loco,
incapaz de afrontar tu propia historia
que vacío más infinito tu alma
que torpeza querer llenarlo de nada.

Regresar,
aunque llore mis abrazos
y pierda la fuerza de la brisa
echando de menos vivir
respirar de lo que bebí
sanar lo que perdí
Que lástima me das,viejo loco,
tu recuerdo henchido de orgullo
que torpeza tu error en el llano
sin piedra con la que tropezar

Te echo de menos.
te echo mucho de menos y hoy
ni siquiera se dónde estás
ni que aire respiras
y mi tormenta acecha y yo
viejo loco,
arrastro mi culpa y regreso
sin ni siquiera dejar mis huellas,
aunque tú no lo sepas.