domingo, 27 de agosto de 2017

Caminos...

Temo, es cierto,
pero más la certeza que la duda
porque soy consciente de que tengo razón
por mucho que lo disfrace de correcalles
y novelas de esquinas con frío
ella llegará,
en el preciso momento en que no la espere
cuando no me signifiquen las canciones
ni me abstraigan los ocasos
en el momento en que respire sin prisas
y tanto que dude o acierte
no lo podré controlar
los errores serán aciertos
y las películas todas de final feliz
prosas convencidas de versos fugados,
arreglar el armario
empezar a contar los días sin verte
y no se si el fénix que resurja
tendrá a bien recordar estos tiempos
en los que ahora me ahogo
constancia de ello quedan mis lloros
los caminos de rosas siempre, siempre,
ocultan los de espinas,
la certeza o la duda
de en cuál dejas ahora las huellas.

jueves, 24 de agosto de 2017

Debería dormir...

Me canso de esperar tiempo que tengo perdido
me olvido de que la culpa es mía y me inundo
repito los pasos porque sigo creyendo en nada
dormido, ni en sueños consuelo el alma
y me muero despierto si tengo frío
para vencer se inventaron abrazos
los que tenían la suerte de su parte
de anhelos suspiros vengaron los otros
al quedarse huérfanos de fe sin credo
y en la mitad que no forma dos partes
mi niñez me echa la culpa merecida
de no haber sabido ser
ni siquiera me acuerdo de qué
pero herculeo pesa
de eso no tengo duda
ni más que vida en el pantano
donde flotan los cuerpos
ni menos que en el árido
donde mueren

lunes, 21 de agosto de 2017

Tú...

Sin sentido
y consentido
en ese abrazo en el que tus pulmones respiran los míos
y tu lienzo es pintado por las yemas de mis dedos que imaginan
sueños imposibles trazo a trazo
mientras tu boca enreda en la mía tu poesía sincera
ahogada de las ganas que mecen el ritmo
que impone la falta de continuidad de nuestros cuerpos
unidos
en el placer de querer ser placer por vencer el olvido
y perdidos encontrarnos en ese aliento
que siendo último es el primero
del reposo de mi mundo en tu limbo
paraíso escondido a los ojos de los que miraron y vieron
y no anduvieron el camino.

lunes, 14 de agosto de 2017

Tiempo...

Hoy he visto al tiempo pasar
parecía cansado de no poder parar
siempre en la rutina de sus sueños el anhelo
de encontrar un banco donde poder detener
el discurso de sus pasos,
pero el pobre, aún sufriendo,
ha continuado su camino muy a su pesar
murmurando que le esperan en alguna parte
de algún lugar
del que no sabe si viene o va
pero al que ha de llegar
en el momento preciso en el que se agote su pasar.

sábado, 5 de agosto de 2017

Por más que pretendas...

No es que todo tenga su lugar
en el tiempo que tú ocupas
pretendes llenar espacios abarrotados
con sueños caducados
sin ni siquiera pararte a pensar
que no tienes suficiente fuerza moral
para ser deudor de los prestamos
que afloran la moral
que no te engañen con odas
al unicornio equivocado
ni escribas pintando cuadros
de óleos que no existen
que si, que los sueños son libres
pero tu tienes hipotecadas las pesadillas
que cada noche te acompañan cuando te redimes
del día que dejas herido en la antensala del ocaso
tarde para el engaño
demasiada fortuna en construir la mentira
ya puedes andar despacio que a la carrera
tus tropiezos dejan huella
que ni mares embravecidos se atreven a tapar.

Cambia de rumbo...

A los halos de tus pecados encadeno yo
las alas de mis aciertos
a cañonazos derribando
las resacas de las fiestas
que de ellos se perdieron
los nobles que no supieron vestir
de acorde al momento
mas no lamento
que pereza,
ya te lo dije
olvidar que sucedieron
los que sufrieron
y que sigas peleando con ellos
para sacarlos a la luz día si, día también.

Olvida al olvido que por descuido
no pretende otra cosa que el recuerdo
perenne
de seguir mitigando con penas
de índole privada
sucumbir a los encantos del error que supuso
un tropiezo, o quizás dos,
que como todos caemos
y de las heridas esculpimos
tatuajes que nos describen
mas no por ello, ni por mucho menos
has de grabar en la loseta de tu pisada
que aquellos que no fueron aciertos
son la bandera de tu navío
que se convierte en hastío
en algún desnutrido puerto de mar seco.

Mucho tu cuerpo desnudo
mucho de supuesta valentía
confesando tus pecados en pública homilía
pero no te das cuenta de que sigues nadando en ellos
ahogada de tus errores
que tú no haces mas que gritar.