viernes, 13 de septiembre de 2013

Ojalá...

Ojalá
mis manos fueran tus manos en mi piel
tú beso la caricia de miel
y el tiempo algo sin ley

Ojalá
no tuviera que pensar en ti a escondidas
bastara mirarte y desearte
para vivir un momento único

Ojalá
pudiera perderme en tu mirada
sin tener que buscarla
siempre entre mis sueños

Ojalá
follarte fuera la consecuencia
que absurda insistencia
del deseo que te quema

Ojalá
que nuestra historia empezara
sin pensar en los finales
ridículos y comerciales

Ojalá
no tuviera que escribirte
para que tu supieras
aunque no me leyeras

Ojalá,
Si,ojalá...
hubiera sido todo
tu razón incuestionable
hubiera decidido entender
que no somos más de lo que somos
por mucho que,ojalá,
no fuéramos nada.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La puerta...

Cierras la puerta
mas te apoyas en ella,
deslizando tus manos por intentar
acariciar lo que temes
sabiendo que sentirás
el frío de las betas
y tu mente galopa
buscando mi piel
pero no cedés en la torpeza
de saber que tropiezas con mis ojos
y de nuevo te encierras
en la cortina de agua que enmudece
los gritos y jadeos que tu cuerpo implora
buscando refugio en tu decreto
obsoleto en tu imaginación
rogando no abrirla
pero deseando que de nuevo
una bocanada de sexo la desplome
De nuevo temblar
volver a sonrojarse
temer no controlar
no tener tiempo para girar la llave
de esa puerta que te refugia,
que tarde caerá a tus pies
para verte desnuda,
para ver mi desnudez,
y ocultar la llave
y no temer la caricia
de tu piel y mi piel.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Yo soy tu incendio...

Yo soy tu incendio
tus brasas quebradas
tu fuego arrebatado
tu abrazo en llamas.

Yo soy tu incendio
en tu sí prohibido
ardiendo en tu duda
de calor latente.

Yo soy tu incendio
desbastador y ciego
tu volcan ardiendo
tu campo arrasado.

Yo soy tu incendio
el que derrite tu boca
el que te quema por dentro
el que extremece tu sexo.

Yo soy tu incendio
tu deseo incontrolado
tu pasión desenfrenada
tu incendio provocado.

martes, 3 de septiembre de 2013

Te miro...

Te miro
a solas entre fantasmas
de recuerdos ingratos,
entre los escombros de mis pesadillas
anclado en mis miedos,
te miro
inerte en la esquina de mi vida
con la voz rasgada
temblando de frío
soñando el cobijo de tus alas,
te miro
vaciando de gentes mi soledad
perdido en el camino
extraño en mis propias huellas,
te miro
y te veo pasar flotando inadvertida
ajena a tanto de todo
unos días sencilla,
otros tan bonita,
y dejo de mirarte
tan sólo por soñarte
al resguardo en mi techo
al calor de mi cuerpo,
inundando el vacío
que mirarte crea en mi
y entonces te miro,
otra vez de nuevo te miro,
para que el azote de la realidad
golpee con firmeza mi mente,
y acudas a mi como siempre,
mirada...