sábado, 23 de septiembre de 2017
Volver al hogar...
si es volver al hogar
aquel en el que años atrás
eras princesa sin reino
rodeada de la corte de trapo
como si fuera el mañana
dime si quieres jugar
con las espigas del trigo que mecía el viento
después de embriagarse del aroma
de la inocencia entre sonrisas
entre los juegos y las carreras
que en los prados compartías
dime, que es lo que quieres,
el azar del columpio en el porche
la madera de las escaleras
el calor de la cocina donde ella
aquella sonrisa y el bizcocho,
eran cómplices de tus travesuras.
Dime, tú, qué es lo que quieres,
si es volver al hogar que años atrás
soportaba los vientos y las tormentas
y guardaba el olor a tierra mojada
junto a los rodeos de los caballos
y la leña cortada,
dime, qué es lo que quieres,
crecer junto al páramo y a escondidas
reír sobre el puente
o caerte al río, saltar, gritar,
retar a la montaña a duplicar
acariciar la tierra
volver al hogar...
martes, 19 de septiembre de 2017
Alexandra es un instante...
Me gustas justo en el instante que compartes conmigo, apenas cinco segundos, quizás no llegue ni a cuatro, cuando pasas frente a mi, un segundo,en el momento en que la coincidencia nos brinda este portal de conexión, amparado en el destino, caminas, dos segundos , envuelta en tus cosas, y me miras, tres segundos y te miro, y el mar de tus ojos inunda mi puerto, y me quedo varado, con mi barca quieta y los remos imposibles de bogar, y tímidamente me saludas, cuatro segundos , y ante la belleza que contemplo te devuelvo un saludo estúpido y te pierdes en la mañana, en tu historia, sin que nada más nos conecte, cuando cizalla el tiempo el quinto de los segundos, o quizás solo fueron cuatro.
Y después nada más que sueños. Jamás pasarán de esos segundos por mucho que desespere en intentar estirarlos para convertirlos en horas. Dos mundos que se cruzan en un parpadeo cuando dos de sus luces coinciden sin pensarlo. Dos vías de tren paralelas. No se nada de ti. No sabes nada de mi. Seguramente, a los ojos de los demás, ni siquiera pase el tiempo, ni haya mar ni barca que navegar.
sábado, 9 de septiembre de 2017
Gracias...
mi aliento,
la suerte de haber nacido para vivir y respirar
toda la luz que acompaña cada amanecer que disfruto
la inmensidad de la oscuridad en las noches en las que camino solo
temor y valor en el mismo espacio
la estúpida destreza de mi tozudez
el error de no quedar satisfecho
la paciencia en tus lágrimas
forjadas en mis gritos ahogados
el silencio regalado
más puedo decir,
la paz de mi guerra más cruenta
aterrado en la trinchera de mi orgullo
la voz del susurro que me rescata
la tormenta de verano con su olor a tierra mojada
los pasos dados, la fortaleza de las huellas dejadas
el calor que calma las manos frías,
aquella misma canción que habla de tu sonrisa
el todo de mi nada
mi compañera.
Quién soy?
Aquel que te perdió cuando ni siquiera te había encontrado
Quién eres?
Aquella que me encontró cuando ni siquiera me sabía perdido.
Qué puedo decir?
Gracias.
Eres tú...
siempre quiso creer que no pasaría
una leyenda más, una historia sin más
el viento no podría, la lluvia no dejaría
él no se marcharía jamás
pero ahora los ojos de su abuela la miran
desde allá donde nos miran aquellos
que sabían del tiempo y la vida
y ve la verdad en ellos,
ahora que regresa al hogar
y vacío lo encuentra
y aunque corre desesperada al bosque
y grita su nombre hasta agotar el aliento
sabe que se ha cumplido
aquello que era profecía
el resto de la leyenda
lentas las palabras la dormían
Él amaneció ese día
con el sol tatuado en la piel quebrada
la fuerza del viento lo levantó
y la lluvia lo desnudó
no miró atrás porque no sentía sus pasos
tampoco hacia delante
porque estaba roto
pero entornar la puerta consiguió
dejó caer una flor
que él conservaba
ni tampoco por qué
pero que allí la posó con la ilusión
de que quizás sonriera
quien la encontrara
un cabello negro, una sonrisa cruzó
el vacío de su mente
hacía años que los recuerdos
ya no le recordaban
domingo, 3 de septiembre de 2017
Música siempre...
acompasar cada letra usada con una nota prolongada
algunas corcheas para las carreras,
algunos silencios para los silencios...
pero dudo si encontraré notas que digan más
o que me hagan pensar menos
porque parece que los demás son los capaces
y yo solo he de escuchar
si tengo que correr, unas fugas,
si tengo que dormir,
un soneto.
Pero lo que si es cierto
es que cada momento tiene su instante
compuesto entre las lineas fijas
del pentagrama de una vida
que quién no sabe leer no escucha
pero los demás cantamos
a veces incluso al son
de no haber perdido el compás,
y entonces miras a tu lado
y sonríes cuando te invade esa sensación
de no ser el único y no serlo con él
o con ella,
volver a respirar y entonar
la siguiente estrofa
o agilizar los dedos
que están bailando las notas.
Quién dijo que no era el camino...
pero bien sabes que lo intentamos
quién dijo que no era el camino?
ambos navegamos y ambos remamos
Si te da por tropezar
niña, probablemente caigas, pero
quién dijo que no era el camino?
ambos vivimos y ambos amamos.
Y cuando pretendas buscar en el pasado
la historia de lo que ya no puedes vivir
recuerda que no pretendimos
llegar hasta el final
solo reíamos, solo cantábamos
canciones que nos hacían vivir.
Entre aquellas montañas verdes
y la caricia del viento en tu pelo
quién dijo que no era el camino?
ambos soñamos, ambos despertamos.
La mañana que me marché
cuantas veces se hizo ocaso
pero, quién dijo que no era el camino?
ambos nos fuimos, ambos sin despedirnos.
Y cuando pretendas buscar el pasado
la historia que ya no recuerdas
vive, pues pretendimos,
llegar juntos al final
ahora ríes sola, ahora cantas sola
canciones que te recuerdan a mi.
