Se me rompen los zapatos,
no de usarlos, sino de estarme quieto,
de pararme en el crepúsculo de mis segundos
y los primeros no avanzar.
Se me consumen las velas
no de encenderlas, sino de estar a oscuras
esperando a que la luz me otorgue
su bendición.
Se me pasa el hambre
no de alimentarme,sino del ayuno
de recorrer tu cuerpo cansado
y morir de no tocarte.
Se me olvida la sed
no por beber, sino de no tener fuente en mi vida,
tus labios en la montaña
fresca el agua que ellos vierten.
Se me ocurrió vivir,
no por morir, sino por escribirte
por cada uno de los instantes que creastes
en mi retorcida piel.
Camino, siempre camino
aún estándome quieto,
pasa el paisaje en mi vida
caen las hojas en los otoños tardíos,
y se hacen largos los días de soles eternos,
camino siempre porque me das la luz
todas las noches
aún estándome quieto,
camino.
Y en el instante en que me detenga
echaré a andar
camino,
seguiré buscando tu flor
entre miles de estrellas
del cielo plantadas en el sendero
siempre a mi lado mientras camino...
ahora se
por qué desgasto mis zapatos
no de usarlos, sino de estarme quieto.
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