no encontré manera de encontrar
algo que tuviera tu misma razón
y no pude, no pude imaginar
Me he perdido muchas veces en el tiempo
no he sabido la manera de afrontar
y ahora que por fin consigo recordarte
ahora ya no soy capaz de mirar
Tu luz, tu luz,
el paso detenido
el aliento cálido y sencillo
el pálpito desmesurado
la ola del mar
tu luz
El invierno como siempre vino frío
no tenia tus caricias para arropar
mi cuerpo desvalido de tu risa
mis pies desnudos para caminar
En el perdido momento de la misma muerte
su guadaña brilló con reflejos de plata
al quebrarse la hoja putrefacta
cuando inundaste mi tropiezo
Del traspiés en el suelo
de mi sangre chorreando
recobré la lucidez del instante
te sonreí de nuevo imaginando
Que del verde de tu manto crecería
mil estrellas y su luz bañando el mar
aquella que es mi propia vida
los ojos de quién quiero mirar
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