Me manda el sentido de la vida
descubrirme, conocerme,
encontrarme contigo fue reventar la presa,
y ahora sólo nado contra la corriente,
ni frías ni cálidas las aguas
sólo eres tú, mirada verde en mi jardín
la que me empapa.
Ni tus manos ni tu piel
ni siquiera el rozarte,
voy más allá y me comprendo
algo cambió la manera de entenderte
los años pasados, el trato de la vida,
que más dará la manera si ya estás aquí
que más dará si quieres quedarte.
Despacio el tránsito
lento el desnudarse
pausados los trazos que de ti y de mí
esbozan el boceto de conocernos
apartando miedos de lo conocido
escondiendo historias ya vividas
afrontando nuevas maneras
acabando con tantos tabúes...
Mírame...
y dime si no merece la pena abrir la puerta
a vivir la vida viva que descubres
sin llamarla vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario