domingo, 1 de marzo de 2015

Mi soledad

Así es mi soledad,
Un cuarto oscuro y lúgubre
Solo pintado por los aces de luz
Que en su desprecio el sol
Cuela entre las rendijas de mi persiana
Perfilando óleos de fantasmas que me miran callados
Entre los que bailo una danza sin sentido
Intentando que no me roce la piel
La pintura extraviada.

Así es y no me doy cuenta,
Hasta que me embobo perplejo observando
Las motas de polvo que acumulan
Las palabras que no comparto
Que se delatan al cruzar y ser capturadas
Por los garfios de la luz no invitada
Que desgasta mis cortinas viejas
Corridas para franquear la apertura de mi miedo.

Así es mi soledad putrefacta,
De vida propia y empecinada en horadar mi calma
Cómo si no tuviera bastante ya con sentirla abrazándose a mi piel pegajosa
Cada vez que el hastío me condena
A sufrir las horas eternas alabar su lentitud.

Así es mi soledad,
Cómplice de mis silencios y conocedora de mis tentaciones
Capaz de dejarme hablar contigo en silencio y sin decir nada
Para que me crezca en la idea de que se hizo de noche
Y desapareció dejando blancas mis paredes,
Hasta que enciendo la luz y descubro
Que no eras tú, ni hablábamos nosotros,
Que todo fue parte de algo que no existió
Y me vence la torpeza de esperar
A que los mismos aces de luz
Se cuelen como gas venenoso
Entre las grietas de mis parapetos
Para que vuelvan de nuevo a pintar
Mi triste compañía conmigo mismo.

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