que ha cerrado la taquilla y ya
no vende entradas para el cine de mis recuerdos,
de arco iris y flores de fieles sencillos, promesas en el tejado
de eso que el resto llama, cómo era?
no me acuerdo,
sigue cerrado el baúl gastado del viaje
que perdí en la estación del norte en el último tren
o en el andén, tampoco me acuerdo ya
buscando el sur que prometían tus ojos
llenitos de mar y de besos de sal
y cómo era?
no me acuerdo,
siguen perdidas las llaves de colores que era tu ser
abandonado por roto entre los muros desechos
del quicio de tu puerta sin portal
colgando entre sabanas usadas el colchón
que componían nuestros sueños compartidos
y aquello, cómo era?
no me acuerdo
si rojos o azules, ni siquiera como eran
las caricias del día borrachas del alcohol
de la noche anterior con la mano fría
siempre esperando que tú
fueras la isla al sol por descubrir
donde apaciguar el miedo y enterrar el fuego
aquél que te hartó de tanto calentar
cómo era?
no me acuerdo
la peste de mi siglo cero, mi yo interior vacío
donde solo el eco de mi triste fantasma
vaga perdido buscando la puerta llana de frío,
sin picaporte y blanca, como mandan aquellos
para que no pueda escaparse a reír
pero para, estate quieto de una puta vez,
vinimos a hablar, recuerdas de qué?
cómo era?
no de arco iris y flores, suena a comedia
de cine de barrio o teatro viejo
no lo arreglan las promesas del tejado
ni que me faltaran tumbas para robar
las rosas que te llegaban en manos ajenas
y vidrios para mirar
absurdos los dos, sueños en color
todos los días que no fueran los míos
ni los tuyos dormidos.
Ah, maldito, no recordarás jamás
que era aquello que ganabas con cada suspiro
sin tener que vencer ni sentirte perdido
ni perder para sentirte vencido.
de arco iris y flores de fieles sencillos, promesas en el tejado
de eso que el resto llama, cómo era?
no me acuerdo,
sigue cerrado el baúl gastado del viaje
que perdí en la estación del norte en el último tren
o en el andén, tampoco me acuerdo ya
buscando el sur que prometían tus ojos
llenitos de mar y de besos de sal
y cómo era?
no me acuerdo,
siguen perdidas las llaves de colores que era tu ser
abandonado por roto entre los muros desechos
del quicio de tu puerta sin portal
colgando entre sabanas usadas el colchón
que componían nuestros sueños compartidos
y aquello, cómo era?
no me acuerdo
si rojos o azules, ni siquiera como eran
las caricias del día borrachas del alcohol
de la noche anterior con la mano fría
siempre esperando que tú
fueras la isla al sol por descubrir
donde apaciguar el miedo y enterrar el fuego
aquél que te hartó de tanto calentar
cómo era?
no me acuerdo
la peste de mi siglo cero, mi yo interior vacío
donde solo el eco de mi triste fantasma
vaga perdido buscando la puerta llana de frío,
sin picaporte y blanca, como mandan aquellos
para que no pueda escaparse a reír
pero para, estate quieto de una puta vez,
vinimos a hablar, recuerdas de qué?
cómo era?
no de arco iris y flores, suena a comedia
de cine de barrio o teatro viejo
no lo arreglan las promesas del tejado
ni que me faltaran tumbas para robar
las rosas que te llegaban en manos ajenas
y vidrios para mirar
absurdos los dos, sueños en color
todos los días que no fueran los míos
ni los tuyos dormidos.
Ah, maldito, no recordarás jamás
que era aquello que ganabas con cada suspiro
sin tener que vencer ni sentirte perdido
ni perder para sentirte vencido.
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