lunes, 7 de mayo de 2012

Se ríe detrás de mi...

Esta mañana amanecí con el sol, con la mente más serena y el alma mas tranquilo, agradeciendo su calidez. Mi caballo estaba fresco, a pesar de su cansancio eterno producido por la edad, y mi armadura pareció no pesar tanto, ni su sonido estremecerme como antes.

Bajé a mi puesto, mi sombra detrás, pero sintiéndola condescendiente con el momento, quizás algo mas alejada de mi que de constumbre, cuando contaba a semejantes el combate librado y reseñando mi herida. Algunos ojipláticos balbuceaban, otros asentían sin entender nada de aquella batalla, e  incluso él, apoyaba maniobras y daba consejos a las partes...no me importó, se que a partir de ahora contar con su presencia es parte del compromiso adquerido, e  interpretarle y conocerle requisito imprescindible, para poder tener argumentos. Mi Señora ,vos no estabais, no se por qué albergaba una mísera posibilidad de que realmente aparecierais, aun cuando se que habeis abandonado estas tierras.

Realmente estoy más sosegado, esperando el momento en que vea a lo lejos disiparse la columna de polvo que provocan las monturas de su séquito para encontrármela de bruces, rabiosamente eterna en su montura, para conocer de sus pensamientos, de sus deducciones, de sus conversaciones, para conocer de sus hazañas, de sus victorias consigo misma, de sus conclusiones y entonces, arrodillarme para que libre la puerta de sus murallas y decidir si cerrar la puerta con vos dentroy yo fuera, o encerrarme yo también.

Tengo dudas, por primera vez, me estoy haciendo mayor, e intento seguir planteando las mismas opciones que cuando los razonamientos eran banalidades...ahora me preocupan las respuestas a preguntas que antes no me importaba no preguntar...pero se que hay un ligero rencor a mi persona por ser la responsable de pensar...¿existirá la posibilidad de que toda esta cruzada resulte en alguna ocasión verdadera, y se me reconozca el valor de batallarla y se me premie por ello?...por el contrario, me atormenta la idea que hace pesada mi armadura..."deserta, clava tu espada en la tierra y alejate de estas cruzadas"...

Y sin embargo, sigo ojo avizor a las noticias, espío a vuestros espías, sigiloso me adentro en vuestro campamento, recibo información...siempre me asaltan las dudas, y al final, me podrá el estrecho lazo de unión que me ha firmado vuestra mirada. No consigo comprender como me envenenan vuestros poderes para no poder decir que no.

Siempre detrás, el fantasma se rié ante esta última afirmación. Él sabe muy bien que va a pasar, pero calla, no otorga la posibilidad de aventurar nada, su cometido es infrigirme miedo, hacerme saborear el temor del error, y la imposibilidad del acierto...sabe que solo tiene que esperar, aún luchando por mi en mil y una batallas, me quiere vivo para poder llevarme con él, a su debido tiempo...mientras, se rie...detrás de mí.


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