Y ahora ,cada mañana ,me veo obligado a guardar la puerta de un castillo que no es mio, despúes de haber vendido todas mis preciadas propiedades, todas mis razones y mis pasos dados, para volver a pasados creidos extingos, solo por vos, y cuando llego derrotado escondido en la mejor de las predisposiciones me encuentro que me confinais entre vuestras propias almenas, engañado en una falsa confianza, no para que nadie entre en ellas, sino para que no salga de mí el guardaros en otros lares...
La armadura pesa, el caballo cansado, despúes de tanto tiempo de estar parado, apenas sostiene con penurias su andadura, creyéndose recompensado a un descanso eterno que no debiera haber desaparecido... pero toca de nuevo guerrear por batallas perdidas, que triste y conocido final...salvaguardar una tierra arañada por egoismos, sin sentidos y visceras de deteriodo social, por miseras apariencias....toca alzar la espada para diezmar ejercitos de dudas, de miedos, toca ponerse delante de vuestros enemigos, batirse con ellos para que aprendais a no sufrir, toca debatir y reorganizar ejercitos para encontrarte nuevos caminos por donde conquistar victorias en vuestro nombre...toca de nuevo, llevarse el beneficio de una sonrisa que jamás podré acariciar....Pensan las miradas incisivas de los allegados, hieren las palabras de desprecio de los que no creen en mi compromiso y siguen advirtiendoos de razonamientos envenenados por sus envidias y condescendientes atrevimientos...quema no encontrar ese momento en la retina en la que erguida ante los propositos de los demás, gritasteis en defensa de mi ser, ante la jauria de tus plebeyos, antes que escucharles porque son quienes viven de vuestras espaldas...
Lo veo, lo presiento, no es que no desee romper el maleficio de entrega que juré hace tanto tiempo, es simplemente que aunque mi razon ha madurado, aprendido de vivir lo vivido, aunque pensé que las armas escondidas jamás iban a volver a ver la luz, ha bastado vuestra mirada para confinarme de nuevo al tormento de seros leal, de compartiros en silencio y de no teneros, ni siquiera cerca, a espensas de que decidaiss pasar o rodearme...
Mi paso es lento, sufrido, el frio gelido vuelve a recomponer el dolor que adormecido mantenia estáticas mis articulaciones...el eco sonoro de los metales acuchilla mis oidos, el sol no quema, y atras sigue aquel espectro que inerte en el silencio que lo precede, parece asentir con desidia, corroborando mis temores...reafimarndome...."Si....otra vez de nuevo, vuelves a batallar por perder lo que eres, maldigo el virus que te mata la razón..."
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