sábado, 23 de mayo de 2015

A vece si...

A veces si, y otras veces
ni siquiera llegas al no,
te quedas varado en la playa agonizando
a remojo de unas olas que no te quieren allí
pero no sabes ni de dónde ni por qué,
rezando a un dios que solo existe
por los miedos que te atormentan
de verte morir
a vece si, y otras veces,
ni siquiera llegas al no,
blanco en la paleta de colores
que ilustran los óleos llenos de polvo
almacenados en los sótanos mugrientos del discurrir
bajo llaves que abren yugos oxidados
sin intención de salir
a veces si, y otras veces,
ni siquiera llegas al no,
pero persistes, insistes,
creando historias que no cuentan nada
en la nada en la que te hundes al mover los pies,
dispuesto a no aflojar la marcha parada
esa que te tiene condenado a no existir
por mucho que creas sentir latir
eso que llamas vida,
a veces si, y otras veces,
ni siquiera llegas al no,
tejiendo telares de mentiras
con algodón piadoso
enhebrado en la aguja fría de la ley corrupta
la que te permite vagar cuando todo cesa
buscando los rincones donde escondiste la dignidad
de ser persona en el espejo roto,
la calle de adoquines,
la puta en la esquina y el sol de justicia,
cobrándose con creces que el tiempo
maldiga las agujas que avanzan en el reloj,
a veces si, y otras veces,
no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario