que convierto momentos en sonrisas
cuando tus ojos son mi público
y tu mirada mis aplausos,
con el tapete de tu piel donde extender mis cartas
que barajo para que veas que no hay engaño,
que esto es magia de verdad,
si son tus manos las que eligen el instante
acariciándolas con dulzura,
y no se trata de sacar un conejo
del sombrero de las dudas
sino de hacer realidad lo que se desea
con un poco de mucho interés,
por eso me siento a tu lado
a media luz para hacerlo más intrigante
y en el máximo apogeo de mi actuación
te invito a subir al escenario
para entre bromas y risas preguntarte
¿qué quieres pedirme?.
Dejas mi cara atónita
con la sinceridad de tus palabras
y me pides justo lo contrario
de lo que hacen los magos
¡no desaparecer!.
Entonces me invaden las sensaciones
de estar preparado para completar
la mejor de mi magia
la de estar a tu lado
y aunque me cubran las sabanas de la cama
que quiero compartir contigo
puedes contar con que al final del show,
cerca del bombón de tu boca
entreabierta de la emoción de estar divirtiéndote,
allí estaré,
cada vez que quieras compartir
otro pedazo de magia conmigo,
y antes de que el telón de fin a mi número
besarte en los labios mientras te miro.
Soy un mago sin chistera ni barita,
pero soy capaz de hacerte el mejor espectáculo del mundo
el de creer en ti ,
hacerte aparecer sonrisas de la nada,
volar los sueños en el anfiteatro de la vida,
y devolverte toda la magia que me regalas.
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