Siempre defenderé el planteamiento que invoca a esa pequeña fuente de luz que aparece en la mas densa de las oscuridades..a veces es muy complicado encontrar la fortaleza que nos permita parar la locura inmersa en nuestras cabezas para reunir el espíritu de esa tildada vela, pero cuando en ese último aliento que quema los pulmones la hayamos, su resplandor tímido emerge y su calor permite volver a repetir la rutina de respirar...entonces parece que todo se detiene...la propia vida sobre la vida te da una tregua para anunciarte que te permite seguir viviendo, sin que la muerte haya tenido que interceder para reclamar, ni para ser reclamo...
Alargando el paso entre la arbolada sombría, que refresca nuestros yelmos, me di cuenta de que mi mirada araba la tierra, mecánicamente...fue como regresar de un sueño, y en ese instante todas las sensaciones empiezan a convertirse en vida y van entrando poco a poco despertándome...noté como deambulaba, mis pies cansados y la rutina de mi paso...senti el nudo de las riendas de mi mano, y el esfuerzo de tirar de mi caballo...empezé a escuchar el ruido de mis aceros y la luz inundó la cuenca de mis ojos...y levanté la mirada.
Seguíais abriendo camino, delante de nosotros dos, vuestro pelo oscuro en una cola de caballo, rítmico y acompasado. Vuestra montura fiel, sin necesidad de ser llevado, os deja libre los brazos. Vuestro vestido liviano, sedoso, os contornea.
Como un acto de fe, suelto las riendas de mi caballo, esperando que simplemente siga marchando sin más. Y de cuatro zancadas me pongo a vuestra vera. La sonrisa que me brindais me reconforta el alma. En vuestras manos una pequeña flor. En vuestros ojos, el más bonito de los jardines anacarados. El silencio que lo envuelve todo es tan apacible que da pena quebrarlo, y callo. Pero callados ,decimos muchas cosas. El agradecimiento de la compañía en el camino es compartido. La buenaventura de poder tender una mano en las adversidades reconforta. El beneplacito de las acciones acometidas, y su negativa, maduran.
Me agrada repasar lo vivido, como crecemos lentamente. El hecho de vivir deja secuelas, si, pero algunas son cuadros pintados en telas de colores que reconfortan las heridas. A lo lejos una pequeña laguna de aguas cristalinas se abre entre los pinos y el arullo del riachuelo que la da vida nos invita a distraernos en ella. Mi mirada busca la vuestra para invitaros a parar en ese pequeño paraíso y antes la vuestra esta bendiciendo la idea. Todo son buenas ocurrencias. De mi montura unas viandas, bebidas de manzana y quesos viejos. De la vuestra aposento para el banquete y el descanso. A tierra las defensas, los aceros y las ropas. A tierra los miedos, los pensamientos nefastos, las iras, las vergüenzas y las diferencias. Sin mediar, salir corriendo entre las hierbas verdes vivas y los musgos de la vereda. Llegar a la frontera de la tierra y de las aguas. Romper el silencio reinante con gritos y algarabía, juegos, con risas distraidas, chapoteos, salpicaduras gélidas que apenas sentimos ,evaporadas por el calor de nuestra diversión, tu sonrisa que ahora son risas, mis risas que ahora son mas risas. Nuestros cuerpos empapados...
El jadeo que se templa, los ruidos ceden de nuevo su espacio al silencio. Tu mirada que acuna la mía. Tu respiración compartiendo mi aire. Tu cuerpo desnudo que no ve el mío. Mi cuerpo desnudo que no ve el tuyo. Ese destello enorme incendiar tus pupilas, ese brillo dilatar las mías. Llevo tu mano en mi mano, avanzando pesados por el agua fría. Envuelvo tu cuerpo con un jirón de tela, suave, y seco lentamente con mis manos tu figura. En tu mirada el beneplacito de tu sonrisa. Tu pelo mojado gotea. Te recuesto en la pradera. Brindamos.Si hay paz, esto debe ser...A lo lejos, y muy lejos, queda inmovil mi sombra, ...y la vuestra.
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