He recorrido valles y montañas
de infinitas bellezas
y sublimes colores
y en mi retina quedan recuerdos
de paisajes eternos
de días intensos de caminos llanos
y ahora me hallo
en un cruce de aquellos
y la decisión de antes que era sencilla
ahora me nubla el horizonte.
Lo que antes era simple,
lo que no suponía tener que pensar
se me hace ferreo castigo
y me contradice.
Por un lado mi razón
por el otro, aquella que se nutre de la vida misma
al fondo intenciones
atrás, cada una de esas que no me sirvieron
pero tus ojos no dejan de mirarme
ni aún cerrando los mios,
y eso, esto, es algo que me hace dudar.
Del deseo de querer mirarte,
a la inviolable realidad de que tú mires a otro lado
de ver mi reflejo en ellos
a pensar que no sea lo acertado.
Estoy en un cruce de caminos
ante la tesitura petrea
de si girar a la izquierda y dejar de mirarte
o con paso firme avanzar hacia la derecha
y reflejarme en ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario