martes, 30 de julio de 2013

Cruenta batalla...

Del trecho de mi vida recorrido
de lo que llaman camino
de la huella que escribió el gran Machado
de aquella que dejo
y sobre la que reflexiono
me asaltan dudas
porque antes pensaba en borrarla
después de haberla dejado
y aunque se que es imposible
soñaba con empezar de nuevo
para no construir la misma ruta
pero hay una realidad
de la que no puedo evadirme
y empiezo a temer
que por mucho que quisiera andar de nuevo
tropezaría en las mismas piedras.
Aparecerías de nuevo en mi vida
y camuflaría mis sentimientos por lo que tengo contigo
hasta el extremo de enloquecer mi consciencia,
y volvería a pensar que soy un loco iluso
y que mi sitio es el mismo.
Se cruzarán en mi camino nuevas almas,
con las que mitigaré tu ausencia
y en las noches de silencio
renegaré de lo que tengo
ardiendo en la llama de lo que deseo.
Y después de ti con el tiempo
cerrada la ilusión en un cajón
aparecerá otra tú,
y abrirá de nuevo
la caja de Pandora
la cruda realidad de lo que soy
siempre el eterno delfín,
siempre el eterno cruzado,
presto a ser confidente y no confiado.
Y en la lucha encarnizada
de buscar consuelo en mi sentido
inventaré razones que argumenten
mi poca fe en mi mismo,
mi poca fuerza en creer en mí...

Abogar por intentarlo de nuevo
con el pretexto de cambiar mis huellas en el camino,
se queda más frágil
que la propia intención de que no será lo mismo.
Siempre a tu lado,
siempre esperando la caricia
estoy condenado a ser siempre,
pienso,
y entre cada uno de los que nacen
en mi trecha cabeza,
llego a la conclusión de que no hay manera
de despojarme de mi armadura.
Habrá tiempos de espera,
hallaré batallas cruentas,
pero de nada me servirá izar otra bandera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario