Hice mi maleta
doblé cuidadosamente mi pasado
y lo puse bajo la ropa.
Me dirigí a la estación
pero alguien allí me dijo
que ya no pasaban más trenes,
que ahora los ricos viajaban en autos
y los pobres andando.
Miré mis pies
estaban desnudos,
mi maleta empezaba a pesar
aplastando mi alma contra el suelo
donde yacían aquellas pisadas
de miles de viajeros
de cientos de trenes.
Abrí mi mano dispuesto a soltar
el lastre de mi condena
mas los grilletes de mis dedos
ni siquiera se esforzaron.
Al fondo aparecistes,
menuda y sencilla,
descalzo también tu andar,
en la mano tu maleta,
en tu zurda...
doblé cuidadosamente mi pasado
y lo puse bajo la ropa.
Me dirigí a la estación
pero alguien allí me dijo
que ya no pasaban más trenes,
que ahora los ricos viajaban en autos
y los pobres andando.
Miré mis pies
estaban desnudos,
mi maleta empezaba a pesar
aplastando mi alma contra el suelo
donde yacían aquellas pisadas
de miles de viajeros
de cientos de trenes.
Abrí mi mano dispuesto a soltar
el lastre de mi condena
mas los grilletes de mis dedos
ni siquiera se esforzaron.
Al fondo aparecistes,
menuda y sencilla,
descalzo también tu andar,
en la mano tu maleta,
en tu zurda...
aquel billete de un tren más que olvidado,
tus ojos no preguntaron,
los míos no tenían respuestas que ofrecer,
ambos avergonzados de sentir
el frío del andén calarnos los huesos.
tus ojos no preguntaron,
los míos no tenían respuestas que ofrecer,
ambos avergonzados de sentir
el frío del andén calarnos los huesos.
No sé cuándo fue,
ni cuándo sucedió,
pero recuerdo que fue en silencio
ni cuándo sucedió,
pero recuerdo que fue en silencio
cuando nos lo dijimos todo,
no me bastó para desprenderme de él,
a ti tampoco para abandonarlo,
ambos custodiábamos el equipaje,
pero sin duda compartir el aliento de aquella duda,
pensar que ambos podríamos volver a escuchar
el deslizar de los trenes en la estación,
nos hizo entendernos.
Tú hacia el Sur...
yo hacia el Norte...
Srta. Tú...y Don Yo...
ilusos viajeros de un mismo tren
de opuestas direcciones.
no me bastó para desprenderme de él,
a ti tampoco para abandonarlo,
ambos custodiábamos el equipaje,
pero sin duda compartir el aliento de aquella duda,
pensar que ambos podríamos volver a escuchar
el deslizar de los trenes en la estación,
nos hizo entendernos.
Tú hacia el Sur...
yo hacia el Norte...
Srta. Tú...y Don Yo...
ilusos viajeros de un mismo tren
de opuestas direcciones.
Allí quedamos,
los dos de cara a la vía,
ninguno quisimos ver la maleza
que la cubría,ninguno...
ambos nos contentamos
con no sentir el frío en los pies,
tú con tu billete en la mano,
mirando con entusiasmo la luz oscura del túnel,
yo con el rescoldo de mi pasado en mi maleta...
los dos de cara a la vía,
ninguno quisimos ver la maleza
que la cubría,ninguno...
ambos nos contentamos
con no sentir el frío en los pies,
tú con tu billete en la mano,
mirando con entusiasmo la luz oscura del túnel,
yo con el rescoldo de mi pasado en mi maleta...
No se si pasaron días,
no se si se sucedieron noches,
no se si a falta de trenes
inventamos barcos,aviones o globos de colores...
pero al abrir los ojos ya no te encontré
eché en falta mi maleta,
sentí calor en mis pies
qué se bañaban serenos
al antojo de mi mar asturiano...
Aquel chiquillo me gritaba
raudo por cumplidor,
hijo del cartero era,
supe qué venía a entregar...
no me hizo falta abrir aquel sobre,
no se si se sucedieron noches,
no se si a falta de trenes
inventamos barcos,aviones o globos de colores...
pero al abrir los ojos ya no te encontré
eché en falta mi maleta,
sentí calor en mis pies
qué se bañaban serenos
al antojo de mi mar asturiano...
Aquel chiquillo me gritaba
raudo por cumplidor,
hijo del cartero era,
supe qué venía a entregar...
no me hizo falta abrir aquel sobre,
no me hizo falta hacer la maleta...
acepté de buen grado aquel billete,
aún marchito,
acepté de buen grado aquel billete,
aún marchito,
que me acercaría a tu Sur...
aceptaba de buen grado
volvernos a callar para contarnos
la de trenes que habíamos visto pasar
allí esperando en aquel andén,
volvernos a mirar sin tener nada que preguntar
ni respuestas que ofrecer,
pero cálidos nuestros pies
caminar juntos por las vías del tren
tú hacia el Sur...
yo hacia el Norte...
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