Hoy nacieron dos lágrimas
recorrieron mis mejillas,
una por no tenerte
otra por haberte tenido.
Una que me cuenta
la desdicha de no respirarte
la que me enjuaga
el dolor de la torpeza
de haber sentenciado el error
de no haber mantenido
prendida la llama
que de calor nos quemaba.
Otra que me eleva
bebiendo de la dicha del recuerdo
de los amaneceres juntos compartidos
la que graba a fuego tu fragancia en mi piel
la que resbala delicada como nació
por ser pura de la esencia de haberte conocido.
Las dos arrastran historias
heridas y cicatrices
permisos y perdones
torpezas y tropiezos
aciertos y bendiciones
ambas van a morir en mi boca
salada de amargura una,
dulce de paz otra,
que me harán mejor persona
y más precavida,
pero las dos me sentenciarán
nacidas del mismo alma
que bebió de ti,
una,jamás te tendré
la otra,nunca te olvidaré.
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