viernes, 8 de agosto de 2014

Puentes de seda...

Empezaba a recorrer
los caminos del puente de seda
que abarcaban tu piel, en mi piel
Y no quise despertar
al intruso de noche cansado
que pretendía explorarte otra vez

No hubo mas razón
tampoco intención
aquellas luces se extinguían
por pura convicción.

El silencio acordonó
las palabras que nunca dijimos
por no romper aquella tregua
pero las ideas de mi voz
y las letras de tu nombre resonando
ya no pude detener el suspiro
que nacía de mi interior.

Cómo no querer interrumpir tu sueño
si de ellos me prendo y no,
no puedo querer evitar,
convertirme en la fugacidad del deseo
del beso que aquellos labios transparentes?
prenden las migajas del mundo fantasioso
equipados con sonrisas livianas,
recorren metros que resbalan en los ayeres,
con tal de seguir dormido en tu mar.

No me faltes si me pierdo
entre los matices vagos de un dos por dos,
si no quiero averiguar
que la suma que restamos
es siempre más que lo que dividimos.
Avanza en la herida cerrando la piel
como pólvora que chirría premurosa.
Sigue, no pretendas escapar del ocaso pintado
en un lienzo marchito escondido
en el fondo de un recio baúl.

Y cómo no zanjar la historia del destino que cruel
ahora nos separa a cañonazos,
que nos trata con severo castigo
de actos cometidos
pagando por las vidas de otros muertos que,
que ya no puedo nombrar.

Más sabe el dueño de este tiempo que en mi vida
no hay más reloj que el que avanza contando las horas
y que de cada una de ellas robo siempre un minuto
para intentar de nuevo cruzar
los caminos del puente de seda
que abarcan tu piel, y mi piel.

1 comentario:

  1. Uffff ..... me he emocionado. No pense jamás esta virtud de ti.
    Sin palabras.

    ResponderEliminar