En el fondo de la nada
donde todo es posible
lo imposible se evapora
entre lluvias verticales de risas
y el momento se consume
implorando tiempo y en el tiempo
el pasado queda oscuro
en la cueva del silencio
de las voces que no hablaron
de los locos cautivados y su razón
ovípara de realidades
solo dice verdades que construyen
rascacielos de mentiras
sosegando campos de heridas
de un presente ofuscado
en adelantarse al futuro.
Y bajo tierra crece el germen
de un hechizo metálico
rayando las paredes negras
de un parto prematuro,
confiado a un nombre
y el hombre,
roto del abrazo ficticio endemoniado
lucha por sobrevivir
en la lucha de ser humano por ser,
a oscuras, tropieza,cae,solloza y lastima
un alma radiante de capacidad
un ente deseoso de vivir
de batallar, de superar los escalones
de la escalera de perdidos que se alza
mantenida por el latido de corazones,
latiendo en equilibrada armonía.
En el fondo de la nada,
me debato entre ser lo que seré
y avanzar, perseguir la gloria de un día en tu mirada,
en el combate de los locos alzar mi corona
de rey destronado de sentido alguno
tan solo por rescatar de tan alta torre
ese tiempo que envejece,
viejo en la retina pero sabio en las manos
aferradas a ideas, convicciones,
al hecho del destino de cruzarse
aun habiendo caminos a millares,
y cuevas mas oscuras que la mía,
o morir, ahogado en la desidia de un no querer ser
lo que ya fui y con rencor me atiza el pasado
con el látigo de las pesadillas vividas.
Pero solo un nombre,
tallado en las espinas de un rosa
crecida en la inexplicable levedad de la fortuna,
aparecido entre millones de palabras,
sin rostro descubierto, sin voz alguna,
rompe el espejo de hielo de la fría morada,
y su presencia, mecida por olas de mares que no tienen playa,
decanta la balanza del progreso,
hace avanzar las columnas de guerreros,
levanta polvaredas temerosas
y predispone al combate
donde un brazo hercúleo iza un estandarte
blanco con un rosetón negro,
y grita ¡¡Sabrina!!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario